miércoles, 30 de mayo de 2012

Capitulo 33 - "Piénsalo"

Franco

-No juegues conmigo- Me dijo mientas me empujaba para que me quitara de encima de ella, pero no lo logró, me quede firme para que me mirara a los ojos.
-Quédate quieta, no estoy jugando contigo, demonios ¿te das cuenta que acabas de echar a perder un momento romántico que pocas veces se dan entre nosotros?- 
-Me estas hablando seriamente-
-Claro que si- Dije mientras me tumbe a su lado para darle un poco de espacio.
-Estas seguro de lo que me estas pidiendo, sabes lo que eso significa-
-Por supuesto, eso significa que podre besarte cuando quiera, donde quiera, delante de quien quiera y sin pedirte permiso o tener que forzarte como hasta unos minutos atrás- Se rió por un momento, que era lo que yo quería conseguir, así el ambiente se relajo por un momento pero luego continuo mirándome seria y algo asustada.
-¿Para que quieres esto? ¿para que comprometernos? ¿para que echar a perder lo que hay con algo como ser novios?-
-Echar a perder lo que tenemos ¿que tenemos Martina? por que por lo que sé, estamos ambos metidos en un torbellino de sentimientos que no nos deja seguir un curso definitivo, estamos constantemente enfrentándonos, pero a la vez necesitándonos ¿es que acaso quieres continuar así?-
-No veo que tiene de malo, comprometerse en una relación solo es el camino a su destrucción, además no creo que yo sea ese tipo de chicas con las cuales puedas formar un futuro, por lo menos no uno estable ¿realmente quieres eso? tu sabes todo o casi todo sobre mi, sabes que no confió fácilmente en la gente, sabes los traumas que tengo, estas seguro de estar con alguien como yo, prácticamente soy la anti novia y tu pretendes estar conmigo, realmente creo que se te salio un tornillo- Soltó sin siquiera parar a respirar entre medio.
-Te quiero- Le dije y ella me miro a los ojos y supe que también me quería pero no lo diría, su orgullo es más poderoso- Por lo menos piénsalo y luego me respondes-
-¿Que quieres que piense...?-
-...Shhhhh- Le puse mi dedo indice en sus labios y ella paro de hablar- Solo unos días-
-No lo necesito, ya se que no funcionara, es mejor seguir así-
-Martina, si esto sigue sera como novios o como nada y como nada significa que cortare todo lazo contigo desde el día en que me digas cual sera tu decisión, que no sera hoy-
-¿Me estas dando un ultimátum? -
-Si lo quieres ver así, veelo como se te plazca-
-Pero...- Y quedamos en silencio, tome su mano y la besé.
-Solo promete que lo pensaras- Me miro a los ojos durante unos segundos y luego me beso, me dio un abrazo y me susurro al oído.
-Haces mi vida cada vez más difícil-
-No es lo que quiero-
-Lo se- Y volvió a besarme- Lo pensare, pero no prometo que la respuesta sea la que esperas- Entonces volví a besarla pero fuertemente, me moví lo suficiente para quedar sobre ella nuevamente y agarrar sus manos de forma de tenerla prisionera.
-Estoy seguro de que es lo que quieres, creo que hasta estoy más seguro que tu-
-No quiero que termines lastimado por mi culpa-
-No sera así- le dije mientras besaba su pómulo izquierdo y le hacia cosquillas con una mano, ya que la otra la tenía ocupada sujetando sus manos.

Me recosté a su lado y ella se enrollo abrazándome, le hice cariño en su cabello hasta que ambos nos quedamos dormidos. Al despertar ya no estaba a mi lado.

viernes, 4 de mayo de 2012

Capitulo 32 - "Dormir juntos"

Salí del baño un tanto nerviosa por mi vestimenta, Franco estaba sentado en la cama y en cuanto escucho el sonido de la puerta se puso de pie para verme.

-Te ves...-
-¿Que? enorme, horrible, graciosa, espantosa, desastrosa ¿Que a ver? Dilo- Lo interrumpí a la defensiva.
-No, solo te vez hermosa-
-¡Oh!- Dije y sentí como la sangre se me iba a las mejillas. Él también se sonrojo, vi como me miraba de pies a cabeza y más nerviosa me puse, no sabia que hacer con las manos o con mis piernas, no sabía si caminar o quedarme allí, realmente era un momento incomodo.
-Creo que pasare al baño, tu por mientras ve acostándote- Dijo y paso por mi lado y cerro la puerta detrás de mi, me sentí aliviada. 

Camine hasta la cama y la abrí para entrar en ella, me metí y me quede allí como una tabla. Comencé a moverme nerviosa me corrí un poco para dejarle espacio, colocándome de lado mirando el resto de la cama aun  vacía pero que pronto él ocuparía entonces volví a sonrojarme, por lo que decidí sería mejor estar mirando hacia el otro lado, volví a darme vuelta, pero me sentí algo incomoda así que me puse mejor mirando hacía el techo 

-¿Te quieres quedar quieta?- Me sorprendió mirando desde la puerta del baño apoyado en uno de sus costados en ella, usando unos pantalones largo de pijama color verde oscuro, estaba sin polera, sin nada en el torso.
-¿Desde cuando que estas mirando desde ahí?-
-Desde unos pocos minutos- dijo mientras se dirigía hacía la cama, la abrió para meterse en ella.
-Alto, espera- Le dije y el se quedo quieto donde estaba-¿Es que acaso no piensas ponerte nada para arriba?-
-Pues lo traes puesto tu, así que de hacerlo deberías dormir solo con lo que traes bajo de eso, que por lo que puedo ver son solo tus bragas- Dijo y me arrepentí de haber dicho algo, mis mejillas volvieron a encenderse, me di la vuelta para que no viera mi reacción y me tape con lo que pude hasta el cuello.

Sentí como se metió a la cama y como se tapo, estaba helado como si recién se hubiera dado un baño de agua fría. Me dieron escalofríos cuando sentí su torso tocarse con mi espalda.

-¿Estas bien?- Me pregunto.
-Si, no es nada-
-¿Tienes frío?-
-Solo un poco-
-Pues yo se como solucionar eso-
-¿A sí?- Pregunte como una estúpida ingenua.
-Claro- Me dijo y sentí como sus brazos enrollaron mi cuerpo, me puse más tiesa de lo que ya estaba -Esta bien, solo relájate ¿quieres? ya te dije que no haré nada que tu no quieras hacer-
-Ya- dije apenas con susurro de voz, entonces él exploto en un ataque de risa, aun abrazándome -¿De que mierda te ríes?- Le pregunte algo irritada.
-¿De que más va a ser que de ti?-
-¿De mi?- Le dije mientras me daba la vuelta para encararlo, una tarea que se me hizo algo difícil pues él no dejaba de abrazarme. 
-Obvio, para algunas cosas eres tan ruda y para otras eres una cobarde, mírate, estas toda asustada-
-No estoy asustada, idiota-
-¿Entonces?-
-Es solo... solo... estoy algo... nerviosa-
-Cariño- Me dijo y me apretó más contra él, yo puse mi cabeza en su torso desnudo y el con una de sus manos comenzó a acariciarme el cabello- No te voy a hacer nada, lo juro, yo solo deseo estar así contigo, disfrutar solo una noche abrazándote y solo dormir, pero juntos-

Entonces levante mi vista hasta sus ojos, los cuales también me miraron y nos quedamos así durante algunos minutos, mirándonos como si nos conociéramos completamente y entonces ahí lo comprendí todo claramente, lo quería mmm no, lo amaba, amaba cada parte de él y quería estar así abrazados, yo también quería esto y ahora más que nunca añoraba un beso de él. Estire mis labios hasta llegar a los suyos y nos unimos en un beso unico y maravilloso, uno en donde ambos eramos participes de él completa y profundamente. Él se movió para quedar sobre mi, mientras aun nos besábamos.

-Te quiero, desde el primer día en que me amenazaste te eh querido, se mía, quiero que seas mía y yo quiero también ser tuyo, seamos el uno parte del otro, se mi novia-