martes, 31 de julio de 2012

Capitulo 41- "Largo viaje"

Franco

Meterse en el taxi había sido todo un desafío, al final quedamos Leo, yo y Carol, Javiera se sentó sobre Leo y la Martina se sentó adelante. El viaje duro más o menos una hora, trate de dormir, pero se me hizo imposible.

-¿Quieres que vayamos a caminar por la playa apenas bajemos de este cacharro? En una de esas tenemos suerte y encontramos algún lugar intimo, ¡me muero por empezar las vacaciones ya!- me dijo Carol me hablaba como un perico y además aprovechaba el que estuviéramos apretados para acariciarme, le hubiera frenado de no ser por las continuas miradas celosas de Martina por el retrovisor.
-Mira niñita, hoy no creo que puedas ir a darte aquella vueltecita por la playa que tanto quieres, a penas lleguemos repartiremos las habitaciones, para que cada uno se acomode, además hay que revisar que nos falta para alimentarnos y así ir a comprarlo-
-Por las habitaciones no te hagas problema, yo dormiré con Franco- Dijo mientra me besaba en el rostro.
-Nadie dormirá con nadie, para que sepas hay suficientes habitaciones como para cinco personas, así que no habrá problema con eso-
-Hermana, eso no es decisión tuya, con Leo dormiremos juntos-
-No en casa de mamá- Martina se dio la vuelta en el asiento para verla directamente a los ojos- Aquí no Javiera, aquí no-

El silencio reino durante el resto del viaje, lo único que se escuchaba eran los besuqueos de Leo y Javiera y el ronquido ensordecedor de Carol que se había quedado dormida en mi hombre. Yo miraba hacia fuera por la ventanilla para evitar los ojos de llenos de rabia de Martina.
Las casas por donde pasábamos cada vez se ponían más ostentosas tanto o más que la casa de mi abuelo, pero luego desaparecieron, ya no habían más casas solo nos encontrábamos rodeados de arboles muy altos, sin embargo el olor del mar se sentía. Traspasamos un portón y luego continuamos por un sendero, llegamos a un desvío donde el taxista le pregunto por donde debería seguir a la Martina "a la izquierda se encuentra la casa, por allá es donde nos quedaremos" y entonces los arboles comenzaron a desaparecer para dar lugar a la vista más maravillosa que podría haber visto alguna vez. El taxi se estaciono frente a una casa gigante, tenía dos pisos y ventana por medio daba a un pequeño balcón personal. Javiera fue la primera en bajarse del taxi, mientras martina paga el viaje.

-¡Por fin estamos en casa!- Tomo la mano de Leo para arrastrarlo hasta la entrada- Vamos, quiero ver como esta todo, Margarita debe estar esperándonos-
-¿Quien es Margarita?- Dijo Carol mientras corría detrás de Javiera y Leo. Camine hasta la parte de atrás del taxi para ayudar a Martina con nuestras maletas.
-Si creen que les cargare sus bolsos están muy equivocados, ni lo pienso- Dijo mientras los saco del taxi y los tiro al suelo-
-Veo que no estas de buen humor-
-Pensaba que pasaría un tiempo agradable, pero al parecer no sera así-
-¿Por qué?-
-¿Te parece poco tener a esa cacatúa metida en mi casa? sinceramente no la soporto-
-No es tan mala como se ve-
-Veo que la defiendes, por lo menos ya se cual es tu opinión ¿También quieres compartir habitación con ella?-
-No, tu sabes bien con quien me gustaría compartir la habitación-
-No comiences ¿quieres?-
-Esta bien esta bien, dame eso- Le dije mientras le quitaba su bolso de la mano.
-¿Que haces? Yo puedo cargarla-
-Lo sé- Le dije sin prestar atención- ¿Y quien es Margarita?-
-Margarita es nuestra nana, nos a cuidado desde pequeñas-
-Ya veo-
-Si y esa bola de arrugas que viene allí es mi Atenea- Dijo mientras se me adelantó para tomar en brazos a la perrita que corría a darle la bienvenida. Eso fue algo distinto en ella, la acariciaba con tanto amor y dejaba que la lamiera como si fuera lo más común del mundo -Es hermosa ¿no?- Me dijo mientras la sostenía para mostrármela y luego continuo conversandole a ella- ¿Quien es la más bella de todas? si mi vida eres tu, como te extrañe pequeña- Me quede hipnotizado mirando la escena, hasta que escuche el grito de Javiera.
-¡Martina! Creo que tenemos un problema-
-Señorita Martina, no sabe cuanto lo siento, de haber sabido que vendrían con visitantes yo le hubiera avisado de los cambios que se han realizado en las instalaciones-
-Hola Margarita- Le dijo Martina mientras dejaba a Atenea en el suelo y se acercaba para darle un gran abrazo a la señora que había salido por la puerta- No te preocupes fue nuestro error el no haberte avisado, ahora dime ¿cual es el problema?-
-Bueno, el señor mando a hacer unos cambios a la casa antes de irse por lo que ya no hay tantas habitaciones-
-¿Y cuantas habitaciones hay disponibles?-
-Solo hay tres habitaciones, dos que son para parejas y la otra que es para una sola persona-
-¡Demonios!-

lunes, 30 de julio de 2012

Capitulo 40- "Promesas"

Franco


¿Que demonios hacia aquí? no sabía bien, se suponía que debía sacarla de mi cabeza y ahora estaba sentado en la recepción a su lado y con las maletas listas para pasar dos semanas en su casa, viéndola día a día... Ufff de cualquier manera esto seria mejor que pasar dos semanas con mi abuelo. Tenía que tomar una decisión en cuanto que haría al finalizar el año, casarme con la chica que mi abuelo quería que conociera no era una opción, a pesar de que no sabía quien era, pero aun sin conocerla tenía claro que no me casaría por conveniencia, ahora mi idea principal (que era enamorarme de una chica rebelde, con un carácter que disgustara a mi abuelo y casarme con ella) queda totalmente descartada después de conocer a Martina, ella era la chica ideal para enfurecer a mi abuelo, pero lograr casarme con ella era tan imposible como creer que algún día  las vacas volarán.

-¿Que tanto piensas? ¿te estas arrepintiendo?-
-No, no es eso-
-¿Entonces?-
-Es solo que, no te parece algo... mmm... raro-
-No ¿Por qué?-
-Es solo que, pasaremos dos semanas juntos-
-Hemos estado un semestre entero juntos-
-No es lo mismo, ya sabes, allá no estarán las monjas, sin contar a tu hermana estaremos prácticamente solos-
-No comiences ¿quieres? ahora vamos en plan de amigos, así que no te imagines cosas que no pasaran-
-¿Vamos en plan de amigos?-
-Si, vamos como amigos-
-Sabes muy bien que si hay alguna relación entre nosotros no es precisamente de amigos-
-Franco, de verdad no quiero herirte y se que quieres una respuesta, pero no soy capaz de dártela, por lo menos no ahora-
-¿Cuanto tiempo más necesitas para darte cuenta de que me quieres?-
-No lo sé, no es algo que yo pueda dirigir, lo siento pero estoy siendo honesta-
-No puedo esperarte-
-¿Por qué tienes tanta prisa?-
-¿Quieres que te espere durante cuanto tiempo? ¿Eternamente?- Sabía que no podía contarle porque tenía prisa, pero si me quedaba callado era lógico que la conversación quedaría hasta ahí y ya que estaría dos semanas con ella, podía tener una ultima oportunidad para tratar de convencerla.
-No eternamente, pero... ¿te parece que al finalizar las vacaciones te de una respuesta?-
-Me parece si solo me prometes que pasaremos tiempo juntos-
-¿Para que quieres pasar tiempo juntos?-
-Me gusta pasar tiempo contigo solo es eso-
-Bueno, no creo que tengamos problemas con eso, mi hermana ya ni me habla así que no creo que eso cambie en la casa-
-O sea que quieres pasar tiempo conmigo solo porque no lo pasaras con tu hermana-
-No es eso-
-¿En serio?-
-Si, me gusta pasar tiempo contigo, la mayoría del tiempo en la que estamos juntos simpatizamos, hasta que te pones hablar del tema incomodo-
-Y el tema incomodo ¿seria?-
-No es obvio, cuando empiezas a hablar de relación y esas cosas-
-Eso es incomodo solo porque no me das una respuesta-
-Y de vuelta al tema...-
-Esta bien, prometo que no tocare el tema (a menos de que tu lo quieras o sea preciso) hasta después de las vacaciones-
-¿Promesa?-
-solo si no te escapas nuevamente como lo hiciste la vez anterior-
-No me escapare lo prometo-
-Bien entonces en eso quedamos-
-Bien-
-Y... ¿Cuanto tiempo más esperaremos a tu hermana?-
-No lo sé, ya me estoy cansando, así que creo que llamare al taxi, si esta aquí para cuando llegue, bien y si no esta, ya vera ella como llegar-
-Pues ya estamos aquí hermanita, así que puedes llamar al taxi- Javiera venía de la mano de Leo, quien cargaba una mochila y un bolso, su hermana lo franqueaba al otro lado.
-¿Que quieres decir con que ya estamos aquí?-
-Pues que ellos vienen conmigo- La miro a los ojos y luego se sentó en otra de las sillas- ¿Franco también viene?-
-Si, el también viene-
-O sea que ya aceptas que es tu novio-
-No, no somos novios, solo necesitaba un lugar en el que quedarse y como somos amigos se lo facilite-
-Bien si quieres seguir con esas sandeces, problema tuyo-
-Si, problema mio- Martina tomo el celular y comenzó a hablar para pedir el taxi.
-Así que vas a pasar las vacaciones con la Martina- Me dijo Leo.
-Si... y tu con la Javiera-
-Si-
-Vaya, creo que estas vacaciones serán mejor de lo que me esperaba, la playa, una casa sin adultos y tu... al parecer todo sera perfecto- Dijo Carol mientras se sentaba en mis piernas, Martina la miró mientras seguía hablando por teléfono, pero la miro con una furia que hasta a mi se me erizaron los bellos.

domingo, 29 de julio de 2012

Capitulo 39- "Despedida"

Hoy era el ultimo día de Cristina en el internado, la madre superiora había decidido enviarla a una casa de acogida para madres solteras que su congregación apoyaba. Allí, según ella, la Cristi se encontraría mejor y aunque yo no crea lo mismo, ya esta decidido.

-Que no, ya te dije que estoy de acuerdo con la Madre Superiora-
-Pero, es que si te vas ya no te volveré a ver-
-Nos mantendremos en contacto, lo prometo. Además tienes que ser la madrina de mi bebe-
-Ni me lo digas-
-¡Martina!-
-Esta bien, esta bien, que se que no te gusta que hable así pero es que aun no me creo como es que todo a cambiado tan rápidamente-
-Así son las cosas-
-Oye y ¿te puedo hacer una pregunta?
-A ver ¿con que me vas a salir ahora?-
-¿Aun sientes algo por Miguel verdad?-
-¿A que viene esa pregunta ahora? Sabes bien que me voy en unos minutos más, no tiene sentido sacar el tema-
-Te eh visto como le mirabas ayer cuando llego a la formación y también note como te dolió que le castigaran delante de todos-
-Pues claro que me dolió, eso fue algo humillante-
-Eso lo sientes por que aun le quieres-
-¿Y que si aun le quiero? eso no cambia nada-
-Cristina tu no solo lo quieres, tu lo amas-
-¿Como sabes tu eso?-
-Pues lo se por que te conozco, no te acostaste con él, eso es porque de verdad te importa-
-Deja de meterte en esto quieres, mejor resuelve tus propios asuntos con Franco que por lo que he visto ya ni te mira-
-Tienes razón... es que no se que hacer con él, siento que aun no se nada de él-
-¿Que más quieres saber? ¿no te había contado ya el tema de sus padres?-
-Bueno si, pero siento que eso no es todo, ya sabes es como el presentimiento-
-¿Que quieres decir?-
-Es que solo se su pasado, pero de ahora no se nada-
-¿Y por eso aun no le respondes si quieres ser su novia?-
-mmm- dije afirmando.
-Pues yo creo que él te interesa y por eso quieres saber más de él, cuando comiences una relación con él comenzaras a conocer más aspectos de su vida, solo date una oportunidad-
-Quizás tengas razón-
-Claro que la tengo, ahora ayúdame a bajar esta maleta a la recepción, allí debo esperar al taxi que vendrá a recogerme-
-No quiero que te vayas ¿Que voy hacer aquí sin ti?- Proteste.
-Vamos, que seguiremos en contacto-
-No sera lo mismo-
-Trataremos que lo sea-
-Bien... hagamos algo- le dije mientras caminábamos hacia la recepción.
-¿Que?-
-Una vez que yo resuelva mis asuntos con Franco me encargare de los tuyos con Miguel-
-Oh vamos Martina, solo déjalo en paz-
-Vamos, acepta, por favor-
-Pero es que no hay nada que...-
-...Ssshhhhh- Le dije colocando mi dedo indice en mis labios
-Esta bien, pero solo si solucionas tus cosas con Franco-
-Si, solo si lo soluciono con él-
-Bien, entonces comienza desde ahora, porque creo que me esta esperando para despedirse- Mire hacia el frente y lo vi. Estaba sentado en una de las sillas de la recepción llevaba un sobre en sus manos y al vernos entrar se puso de pie.
-Hola-
-Hola- dijimos a coro.
-Este... viene porque quería despedirme-
-Gracias Franco, me alegro haber alcanzado a conocerte, cuida de este monstruo por mi ¿quieres?-
-Lo intentare, aunque dudo que pueda hacer un mejor trabajo del que tu has hecho- Ambos se echaron a reír.
-¡Hey! que estoy aquí escuchándolos-
-Esta bien- dijo Cristina mientras acariciaba mi cabello. Una bocina se escucho desde afuera- Bueno creo que ya es hora de que me marche- Dijo y entonces me dio un abrazo.
-Te extrañare mucho, cuando necesites algo no dudes en llamarme, estaré siempre para ti-
-No te preocupes estaré bien, te extrañare- Me dijo y luego abrazó a Franco- También a ti, solo promete que no le harás daño-
-Creo que es a ella a quien deberías decirle eso, pero no te preocupes no lo haré y... ten esto- Le dijo mientras le entregaba el sobre, que ahora que me fijaba era bastante abultado y además se veía algo arrugado- Es de Miguel, me pidió que te lo diera, solo... léelo cuando puedas-
-Emmm... Gracias- Dijo, metió el sobre en el bolsillo de su chaquetón y luego tomo su maleta- Espero verlos de nuevo-
-Claro que sí- le dije y ella me sonrío y luego camino hasta subirse al taxi. Con Franco nos dimos la vuelta para entrar de vuelta al patio del internado.
-Y bueno ¿A donde te vas hoy?-
-¿Como?-
-¿Que a donde te iras a pasar las vacaciones?-
-¡Ah! eso, con mi hermana nos iremos a una casa que mamá dejo a nuestro nombre, queda a la orilla del mar así que estará algo frío y húmedo por allá, sin embargo es mejor que pasarlas con mi padre y mi madrastra ¿Y tu?¿A donde te irás?-
-Yo debería irme a casa de mi abuelo, o por lo menos eso es lo que sabe la hermana Ángeles-
-¿Que quieres decir con eso?-
-Que no pienso poner un pie en su casa, así que pretendo hacerla de vago durante estas dos semanas-
-¡Estas loco! eso es muy peligroso-
-Jajajajaja tu hablando de peligros, eso si que es cómico-
-Nada de cómico ¿Tan mal te llevas con tu abuelo?-
-Diferencias de opinión, solo que él no acepta los pensamientos diferentes y pretende controlar mi vida-
-Bueno, creo que ya tengo una idea-
-¿Una idea?-
-Si-
-¿Y cual sería?-
-Te vienes conmigo-
-¿Como?-
-Nuestra casa es grande, tenemos cuartos de sobra y además para mi seria bueno no pasar tanto tiempo a solas con Javiera, me pone los nervios de punta, así que está decidido, te vienes conmigo a pasar las vacaciones.

miércoles, 25 de julio de 2012

Capitulo 38- "Simplemente peor que unos azotes"


Franco

Entre a la oficina de la hermana Ángeles con una rabia que venía acumulando desde hace varios días atrás ¿¡como era posible que me pidiera más tiempo del que ya le había dado?! tenía que sacarme a esta chica de la cabeza de una buena vez y tenía que ser rápido, no tenía tiempo para estos jueguitos. La hermana Ángeles carraspeo un poco sacándome de mis pensamientos.

-¿mmm?- Fue lo único que atine a decir.
-Estas en mi oficina y aun no me dices por que-
-¡Oh! eso-
-Si, eso- Me dijo con una sonrisa en el rostro -Pero antes podrías cerrar la puerta que dejaste abierta al entrar-
-No, es que la Martina venía conmigo-
-¿La Martina? o sea que esto se viene por partida doble-
-¿Como?-
-Nada, tu quédate aquí- La hermana Ángeles se levanto de la silla donde estaba y camino hacia la puerta -Martina ¿Que haces? vamos, entra-
-Si hermana, es solo que quería saber si Cristina aun estaba ahí dentro-
-Bueno, creo que eso no es asunto tuyo, por ahora vamos a hablar de lo que paso para que ambos estén aquí-
-¡Oh! si, claro- Dijo mientras ambas se sentaban.
-La verdad hermana, es que por lo menos yo no hice nada para que me hayan enviado aquí, pero como la hermana Dolores es realmente molesta y me tiene sangre en el ojo me reprendió y me envió aquí, por culpa claro de alguien que prefiero no nombrar-
-¿Quieres crecer? no puedes haber dicho algo tan infantil-
-¿Y que si soy infantil? a ti no te incumbe-
-Me incumbe por que me estas echando la culpa-
-¿Perdón? es tu culpa-
-¿Quieren callarse ambos? ya me hartaron- Dijo la hermana mientras daba un golpe en la mesa - Mira Franco eso de que no fue tu culpa me lo has dicho tres veces ya en esta semana ¡y recién estamos a Martes! ¿comprendes lo que digo?- Si, comprendía perfectamente a lo que se refería, pues el día de ayer había estado en su oficina dos veces, primero por golpear a un estúpido en la clase de Educación Física y la segunda fue por que le conteste mal a la profesora de Filosofía, en la primera por que el imbécil había hablado mal de Martina y la otra... bueno eso fue de estúpido debo aceptar- Y tu Martina hace un tiempo que no has estado metida en líos, sin embargo eso no cambia el historial que ya tienes. En ambos casos debo admitir cierta culpa, pues he sido muy condescendiente con ustedes dándole oportunidades una tras otra ahora me pregunto si es necesario que ambos reciban unos buenos azotes para que dejen de cometer estos incidentes-
-Hermana, yo le prometo que no volverá a ocurrir, la verdad es que esto es mi culpa, estaba distraída en la sala de clases y no pude responder una pregunta que la hermana Dolores me había hecho, Franco solo quería avisarme sobre esto, es por eso que ambos fuimos amonestados, sin embargo prometo de verdad que no volveré a cometer el mismo error y estaré más atenta en las clases-
-Bien, me parece bien ¿estas de acuerdo con este compromiso Franco?-
-Totalmente- dije.
-Bien entonces por esta vez daré por cerrado el tema, pero sera la ultima vez que los dejo ir sin un castigo apropiado ¿Queda claro?-
-Si hermana Ángeles- Repetimos a coro.
-Bien, entonces puedes retirarte Martina, tu Franco te quedas, necesito hablar otro asunto contigo-
-Ok- Dijo Martina y salió rápidamente de la oficina-
-¿Que pasa hermana?-
-Sabes que se acercan las vacaciones de invierno ¿verdad?-
-¡Oh! es eso, si lo sé-
-¿Donde iras? sabes que el internado cierra sus puertas para las vacaciones, nadie se queda aquí-
-Lo sé, creo que me tragare mi orgullo e iré a la casa de mi abuelo, aunque no me guste no tengo otra alternativa-
-Bien, siendo así me parece lo correcto-
-No sé si es lo correcto pero es lo único que puedo hacer-
-No dejes que tu orgullo te aleje de quienes te quieren-
-¿Quienes me quieren? mi abuelo nunca supo nada de mi y ahora me quiere obligar a casarme con alguien que él desea, para mi eso no es querer eso es desear poder sobre mi y no estoy dispuesto a ceder, si en algún momento deseo casarme lo haré con la persona que ame-
-Bien y ¿tienes a alguien que ames?-
-eeee... no, creo que amor es una palabra muy grade y que siempre viene cuando es correspondido, por lo tanto no-
-Bueno se te esta agotando el tiempo así que debes apresurarte-
-Lo sé, es solo que no puedo apurar a alguien que necesita tiempo- dije sin pensarlo.
-Hablas de Martina- No fue una pregunta pero de igual manera  conteste.
-Si-
-Bueno, en ese caso creo que necesitas presionarla un poco y ver que responde, por ahora es mejor que vuelvas a tus clases, ya casi es hora de salida, así que...- Dijo mientras se levantaba y abría la puerta.

Salí de la oficina pensando en como solucionaría el problema que cada día se acercaba, ir a quedarme a la casa de mi abuelo seria un suplicio, que no estaba dispuesto a pasar, sin embargo no tenía otra alternativa, comencé a caminar hacia las escaleras que llevaban a los cuartos y entonces la vi sentada en uno de los peldaños jugando con una ramina de un árbol. Realmente si tuviera que casarme con alguien querría que fuera ella, pero sabía muy bien que mi abuelo no estaría de acuerdo y también sabia que ella sería la primera en estar de acuerdo con él, definitivamente tenía que sacarla de mi cabeza. Esto realmente era peor que haber recibido unos azotes de castigo.

martes, 24 de julio de 2012

Capitulo 37- "No tenemos nada"


Cristina estaba en una reunión con la madre superiora, ya habían pasado tres semanas desde que me entere de que ella estaba embarazada y bueno después de unos días ella se lo dijo a la hermana Ángeles  por lo que ella le recomendó contárselo a la madre superiora, después de un tiempo en donde se suponía que ella debía de orar sobre el tema y pedirle a Dios que la guiara en la decisión que tomaría con respecto a como resolverían el tema, hoy por fin en medio de la clase de Historia que impartía el padre Ignacio, este le aviso que la madre superiora la esperaba en su oficina, esto lo supe por un mensaje que Cristina envió a mi celular, hace ya más de una hora. Efectivamente me estaba volviendo loca de nervios, cada 5 segundos miraba el reloj para ver cuanto tiempo faltaba para que diera la hora de finalizar las clases y poder marcharme a ver a Cristina, pero al parecer este no tenía ni ganas de avanzar un poquito. De pronto sentí un fuerte golpe en mi pierna "¡Con un demonio! Te puedes fijar donde mueves tus pies o acaso eres un maldito caballo" le grite sin darme cuenta a Franco, entonces me di cuenta de que me miraba con una cara de "mierda, la has cagado" fue ahí cuando escuche la voz de la hermana Dolores que me gritaba desde el frente del salón.

-¡Pues como siempre señorita Martina, esta usted errada con su repuesta!, aunque dudo mucho de que esa haya sido una respuesta a lo que yo le he preguntado-
-Hermana... yo...-
-Usted nada, siempre a sido una de nuestras alumnas problemas en el establecimiento por lo que no me sorprende que no sea capaz de responder una pregunta tan simple como cuantos huesos tenemos en nuestros cuerpos en total. Sin embargo menos aun me sorprende que no este prestando atención en mi clase, por supuesto eso es algo que no tolero en ni uno de mis alumnos y usted no sera la excepción-
-Hermana déjeme explicarle-
-Cállese señorita, si es que se le puede decir así. Siempre supe que el cambio en su comportamiento últimamente no era más que una forma de despistar la atención que se le dirige a usted, a mi no me engaña. Lo que realmente me tiene inquieta es el lenguaje soez con el que se dirige a su compañero, que por cierto ha tratado de persuadirla para que respondiera mi pregunta, lo cual tampoco es una actitud que valoro-
-Hermana, yo realmente estaba persuadiendo a Martina-
-Me ofende que piense que mi inteligencia es tan baja que cree posible que le crea eso señor Franco-
-No quería ofenderla, solo estaba...-
-Pues, realmente poco me interesa su intención y creo que el asunto no a merita que siga gastando tiempo de mi clase en ustedes dos así que hagan el favor de tomar sus cosas y dirigirse a la oficina de la hermana Ángeles, ella tendrá la paciencia de escuchar todas sus escusas y de paso darles el castigo apropiado- Dijo finalizando la discusión al darse vuelta hacia la pizarra y tomando el cuaderno donde tenía todos sus apuntes.

Una vez ya fuera de la sala por fin sentí que volvía a respirar. La verdad es que la hermana Dolores era la única que lograba infundirme temor y mis nervios ya estaba lo suficientemente estresados como para soportar más.

-Para la otra has el favor de agradecerme luego ¿ok?-
-¿Como?- Dije algo aturdida, pues por más nerviosa que estuviera no era como para olvidar algo que hubiera dicho y la verdad es que no recuerdo haberle agradecido nada.
-Que para la otra mejor no te tratare de avisar nada, mira en los problemas que me metes-
-Primero que todo yo no te metí en ningún problema en ni un momento te pedí que me avisara si me hablaban y en segundo lugar simplemente para la otra solo no te metas en una discusión si tan solo la hubieras dejando hablar ahora yo podría estar sola aclarando mi cabeza-
-Pues para la otra solo me mantendré alejado de ti-
-Bien hazlo-
-Lo haré-
-¿Me quieres decir que demonios te pasa conmigo?-
-¿Que que me pasa contigo?-
-Si, de un tiempo acá te has vuelto un maldito imbécil, solo me tiras pesadeces-
-¿Y que quieres que haga? ¡Solo dime que demonios quieres que haga por que realmente no te entiendo! ¿quieres que sea tu amigo y este siempre a tu lado preocupado por ti mientras yo me postergo?-
-¿De que me estas hablando?-
-Ese precisamente es el problema, que simplemente no sabes de lo que hablo-
-¿Como podría saberlo? de pronto te has vuelto un total estúpido-
-¿Yo soy el estúpido? ¡Por favor!-
-¿Quieres decirme que es lo que tienes conmigo de una buena vez?-
-Precisamente es eso, NADA, no tengo nada contigo, hace ya casi un mes que te pedí que fueras mi novia y aun me tienes aquí esperando por ti, sinceramente ya me estoy cansando-
-Ops- Sinceramente eso si que no lo esperaba, me parecía que eso había sido hace tanto y con todo esto de la Cristina yo ya lo había olvidado.
-¿Solo eso dirás?-
-No, o sea ¿podemos hablarlo luego? la verdad es que ahora no es el momento adecuado y ...-
-Entonces debo esperar otra semana más o un mes? sabes mejor déjalo así- Me dijo y luego comenzó a apurar el paso
-Franco, no espera- Pero ya era tarde, había entrado a la oficina de la hermana Ángeles.

Capitulo 36 - "Decisión tomada"

Franco

Martina había quedado como una estatua con la respuesta de Miguel por lo que decidí acercarme a ella y ayudarla a sentarse pero al sentir mi mano en su brazo, ella reacciono, quizás no de la forma que a mi me hubiera gustado.

-Ok, esta embarazada, bien... - Dio un suspiro mientras se alejaba de mi y continuo- ¿Cual es la probabilidad de que ese niño sea tuyo?- Miguel levanto la vista para mirarla a los ojos directamente.
-Nula-
-!Oh, por el amor de Dios! no me vayas a salir con el rollo de que usabas protección y bla bla bla, todos sabemos muy bien que no es 100% seguro además de que...-
-... No tuvimos sexo- La interrumpió y luego se recostó en su cama- Ahora si no te importa, no tengo ganas de seguir hablando de esto-
-Pues, yo aun no termino, y que sepas que hay solución para este problema-
-No entiendes que ella ya lo soluciono a su manera-
-Esta confundida, es obvio que lo este, no sabe lo que hace-
-A ver Martina- Hablo Leo dando cuenta por  fin de que estaba dentro de la habitación- ¿Cual es la solución tan brillante que tienes?-
-¿Pues no es obvio? Ella debería abortar-
-¿QUE?- Fue lo que salió de nuestras bocas tan solo con oír la palabra aborto.
-Y yo que pensaba que era el más desquiciado en este maldito lugar, pues creo que este problema ya me supero, así que aunque no crea lo que voy a decir, me voy con muchisimo gusto a clases y ustedes deberían de seguir mi ejemplo- Dijo Leo mientras se marchaba de la habitación.
-¿Que tiene de malo lo que he dicho?-
-Martina, eso es asesinar- Le dije.
-¿Que? ¿es en serio? ¿Acaso soy la única aquí que no se da cuenta de lo que realmente esta pasando?-
-No, eres la única que se atrevió a decir algo que a mi también se me había pasado por la mente-
-¿Es que acaso se han vuelto locos?-
-Franco, esa es la solución, ella esta embaraza de alguien que la violo, no fue una decisión tomada por ella. Además ¿me dirías que si esa criatura fueras tu te gustaría saber que fuiste producto del sufrimiento de tu madre?-
-No puedo creer que pienses de esa forma, de verdad ¿como puede ser que le tengas tan poco valor a la vida?-
-Pues, entonces creo que seras el único que pueda comprender la decisión de la Cristina- nos interrumpió Miguel.
-¿Por que lo dices? Por favor di que no le dijiste que abortara-
-¿Querías que me quedara callado? ¿cuando me estaba dejando? ¡por supuesto que se lo dije! pero ella ni siquiera lo ve como una opción, dice que estaría matando una parte de ella y que jamás se lo perdonaría- 
-Demonios, entonces ya tomo la decisión ¿verdad?- Martina se dirigía a Miguel.
-Si, y no hay nada que ni uno de los dos pueda hacer más que respetarla, por lo que te pido de verdad que me dejes en paz- Se levanto de la cama y salió de la habitación.