Hola a tod@s... Después de un tiempo de descanso he vuelto para publicar la continuación de esta historia :D Entonces me paso por aquí para invitarles a leer "MOMENTO ADECUADO"
Para comenzar a leer pueden hacerlo desde AQUÍ Espero la disfruten.
Besos :D
~Caminando Descalza~
jueves, 7 de febrero de 2013
viernes, 7 de septiembre de 2012
(Final) Capitulo 55- "Ser feliz"
“Desde la ventana podía divisar el cielo
oscuro y estrellado. La tarde se nos había pasado volando, habíamos pintado
nuestra habitación entera de un color verde pastel, se veía hermosa. Mis ojos
se detuvieron en Franco, no me había fijado en lo realmente guapo y sexy que
era, se había sacado la poleara mientras pintábamos y ahora pequeñas gotas de
sudor se deslizaban por su torso.
-Ufff, estoy agotado- Entonces trató de
tirarse a la cama, pero antes de que eso pasara…
-¡Nooooooo!- Le agarre un brazo y sin
querer caímos los dos a la cama.
-¿Qué pasa?- Me miro intrigado.
-¡Demonios! La cama-
-Si, es una cama muy suave ¿Quieres
estrenarla que aun sigues encima mio?-
-¡Oh! Lo siento, yo solo… es que estas
algo sudoroso- Le dije mientras me levantaba, entonces mire como alzaba una de
sus cejas y ponía aquella mirada picarona.
-Oye, que no se te olvide que aun no
estamos casados, así que deja de mirarme con esos ojos coquetos ¿quieres? De lo
contrario yo no respondo-
-¿Qué mirada? Solo estaba preocupada por
la cama, es demasiado hermosa como para que se manchara con tu sudor- Entonces
levante mi mano y se la coloque muy cerca de su rostro- Además sin anillo no
hay premio para ti- Después de decirlo me arrepentí, mis mejillas enseguida se
encendieron y solté una risita nerviosa.
-Si ese es el problema- Entonces saltó de
la cama y se arrodillo ante mi- Se que ya te lo había dicho, pero, como tu lo
has dicho, faltaba esto- Saco de su bolsillo una bolsita de genero pequeña y
desde allí saco una figura diminuta que brillaba, era el anillo- No te puedo
decir que soy el mejor con quien te puedes casar, pero si soy el único que te
conoce lo suficiente para intentar, después de todo lo que has vivido, hacerte
feliz. Me enamore de ti desde la primera vez que me amenazaste en el internado
y desde ahí que no sales de mi mente, ahora te prometo que jamás vas a salir de
aquí- Dijo mientras tomaba una de mis manos y la colocaba sobre su pecho- No
quiero que me digas sí solo porque no tienes otra opción, mucho menos por
obligación, solo quiero que me respondas con lo que de verdad tu corazón siente
y si aun no estas de acuerdo con este matrimonio veré la forma de que esto se
acabe sin que te afecte, solo se honesta- Entonces carraspeo un poco y luego
fijo su miranda en mis ojos- Martina, se parte de mi vida y déjame ser parte de
la tuya… Cásate conmigo-”
-…En
la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe?- Los intensos ojos
de Franco se posaron en mi en espera de una respuesta, mire hacía mis manos y
vi el anillo, entonces me sentí la mujer más feliz de la tierra. Mire hacía los
invitados y allí estaba Cristina junto a Miguel, a su lado Leo con mi hermana,
mi nana se encontraba entre ambos, eso
me hizo sonreír. Todos quienes me importaban estaban ahí y el más importante
estaba frente a mí. Sería su esposa en todo momento y confiaría en él al cien
por ciento, sin miedo a nada. Franco era mi futuro y por fin sentía que junto a
él podría vivir feliz.
-Si,
quiero-
Fin...
jueves, 6 de septiembre de 2012
Capitulo 54- "Una casa... Nuestro hogar"
Nunca
me había fijado en como se movían las nubes, sabía que lo hacían pero jamás les
había prestado la atención que hasta hoy les estaba dando. El día era realmente
bello, el sol estaba radiante, iluminando todo a su alrededor, parecía que estuviese
enterado de que hoy sería un día en el cual lucirse.
-¿Te
parece bien, Martina?-
-¿Cómo?
¡Oh! Si, está bien para mí- La voz del abuelo de Franco me había sacado de mis
pensamientos. Estábamos los tres visitando lugares para realizar la ceremonia y
a pesar de que a mi me daba igual donde sería, a mi padre se le ocurrió que lo
mejor era que yo sociabilizara con mi nueva familia, así que aquí estoy, viendo
muebles lujosos con decoraciones lujosas y todo un banquete preparado para que degustáramos
los posibles platos que servirían, como si a mi me importara aquello, con un
plato de los que hace mi Nana yo quedaría de lo más feliz. Caminamos hasta el
estacionamiento, el abuelo estaba conversando por teléfono, por lo que Franco y
yo nos quedamos un poco atrás.
-¿Estas
bien? No era necesario que vinieras-
-Como
si tuviera alguna posibilidad, solo quiero que esto acabe pronto y salir de
aquella casa-
-Cada
día falta menos-
-¡Franco!
Vamos apúrense que necesito darles algo-
-¿Darnos
algo?- Mi curiosidad siempre tan oportuna. Caminamos hasta llegar al coche y
entonces nos dimos cuenta que el abuelo se encontraba apoyado en un auto que no
era con el que habíamos llegado.
-¿Abuelo?
¿Pasa algo?-
-Nada
importante, solo me llamaron de la empresa y necesitan que vaya, por lo que
solo podre acompañarlos hasta acá-
-No
se preocupe, podemos irnos juntos. Con Franco debemos volver al internado- Ya
había pasado una semana desde que habíamos vuelto y hoy solo contábamos con un
permiso especial.
-No
niña, para que se van a ir a encerrar tan luego, además deben ir a otro lado antes
de volver-
-¿A
otro lado? ¿Sin ti? Podemos dejarlo para otro día, eres el que esta más
ilusionado con esto de la boda-
-Esto
es distinto, deben ir solos- Entonces saco de sus bolsillos dos manojos de
llaves –Tengan una para cada uno, solo para ustedes, nadie más tiene esta
llaves, desde ahora ustedes serán los responsables de lo que estas llaves
contienen, ni yo ni tu padre Martina podremos entrometernos después del
matrimonio, que esto resulte siempre va a depender de cuanto respeto y amor
tengan el uno por el otro y eso es algo que solo el tiempo logra. Lo único que
quiero para mi nieto es que sea amado, por que sé que él es alguien que ha
amado y perdido demasiado y ya es tiempo de que sea a él a quien amen- Sin
siquiera darme cuenta entrelace mi mano a la de Franco- Ahora vayan a ver su
casa, deje de todo para que puedan pintar lo que quieran, solo no olviden tapar
lo muebles-
-¡¿Una
casa?!- Dijimos a coro con Franco.
-Claro
¿o es que pensaban vivir con nosotros?- Entonces se metió al auto y se despidió
por la ventana.
-¡WOW!
¿De verdad dijo C-A-S-A?-
-Creo
que si-
-Señor,
los llevo de inmediato o se quedaran un tiempo más en el lugar- El chofer del
auto en que habíamos llegado nos tomo por sorpresa, sin pensarlo dos veces
ambos nos metimos al auto.
El
lugar era realmente maravilloso, la casa se encontraba apartada de la ciudad y
en el terreno a penas si podía verse entre tantos arboles… por un momento me recordó
a la cabaña donde habíamos pasado la ultima noche de nuestras vacaciones
juntos, pero solo hasta que la pude ver bien… La casa no era tan grande como la
mía, aun así era muy grande solo para nosotros dos. Bajamos del auto en
silencia e ingresamos de la misma forma, era realmente hermosa, sus muebles y
sus divisiones, todo encajaba perfectamente en el ambiente, subí al segundo
piso para ver las habitaciones. Todas se encontraban amuebladas, sin embargo ni
una estaba pintada, la primera era una habitación menudita, contenía un closet,
un velador y la cama de una plaza y media, por ende esa debería ser la
habitación de invitados. Abrí la siguiente puerta y automáticamente mis pómulos
se sobrecalentaron, ni siquiera me fue posible ver nada más que aquella cama
que resaltaba al medio de aquel cuarto, amplia, hermosa y de dos plazas, una
cama para dos… una cama para nosotros dos.
-¿Te
sonrojas solo con ver eso?- Pegue un salto, no me había fijado en que él había
subido conmigo- Si esta habitación te incomoda creo que es mejor que la otra no
la veas-
-¿Qué
hay en la otra?-
-Mira
allá están las pinturas- Dijo mientras caminaba hasta una esquina de… nuestra
habitación- ¿Qué color te gusta más?-
-Voy
y vuelvo- Viendo que no me contestaría decidí ir yo misma a la habitación
siguiente. ¡Santo Dios! Como no lo vi venir… Sinceramente era la habitación más
hermosa de la casa, estaba completamente modelada y… y… y era para un bebe. Aun
no me casaba y ya tenía un cuarto para el bebe.
lunes, 3 de septiembre de 2012
Capitulo 53- "Conveniente"
Franco
Martina estaba
sentada bajo uno de los arboles del patio. Despacio me acerque para sentarme a
su lado.
-Disculpa- Le
dije- Se que quizás no me exprese de la mejor forma y por eso mal entendiste
todo-
-No he mal
entendido nada, las cosas están claras entre nosotros, al final tienes razón,
no puedo largarme de tu casa por que papá esta esperando un buen motivo para
darme una zurra y esta sería la excusa perfecta para él, así que no te
preocupes, me tendrás aquí hasta que tu abuelo lo diga-
-Martina, no
quiero que estés obligada aquí-
-Pues lo estoy
y deberías saberlo, sin embargo si quieres que esto sea más sencillo para mi,
solo apártate, no quiero ver tu rostro de ángel cuando en realidad eres un
verdadero demonio-
-De verdad que
no planee esto, solo resulto de esa forma-
-Mira tu....
que coincidencia más grande-
-Es en serio,
no lo sabía-
-Me da igual-
Dijo mientras se colocaba de pie.
-¿A dónde vas?-
-Lejos de ti-
Entonces voltio para seguir su camino, solo que yo no se lo permitiría, la
seguí unos cuantos pasos que me tenía adelantada y entonces agarre su brazo y
lo sujete con fuerza para que no se soltara, la voltee y acorrale contra el
muro que ponía fin al patio.
-¿Quieres parar
con esta pataleta?-
-¿¡De que
demonios hablas!? ¿Pataleta?-
-Hablo de tu
actitud de pendeja que ya me tiene harto. Sabes que te amo y lo sabes desde
antes de saber todo este lio que nuestras familias han armado y realmente creo
que es una suerte que seas tu y no otra y por eso me siento muy afortunado-
-Bien por ti,
lo que es yo me siento viviendo en la época medieval donde las mujeres no podían
opinar, y créeme yo no soy de las que se quedan calladas-
-Bueno,
entonces deberás aprender, por que resulta que serás mi esposa y eso ya es un
hecho-
-¿Es la forma
más romántica que tienes de decírmelo?-
-Contigo no
sirve el romanticismo, contigo solo sirven los hechos y ¿que crees? yo tengo
uno, resulta que me enamore de ti, lo siento, créeme que si pudiera elegir trataría
de cambiarlo por que tienes un carácter de mierda que me saca de mis casillas,
sin embargo no puedo hacerlo. Además es un hecho que esta es tu mejor opción-
-¿Mi mejor
opción? ¿Te crees que eres el esposo ideal? JA-
-No, no creo
eso, pero resulta que de no casarte solo tendrás que volver a vivir con tu
padre, en cambio si lo haces podrás salir de esa casa y además estaríamos
juntos y no puedes negar que sientes algo por mi- A penas le dije las ultimas
palabras quiso soltarse y trato de empujarme, entonces la tome con fuerza y
acerque más mi cuerpo y mi rostro al suyo -No, de mi lado no te escapas
Martina, ya me canse de este jueguito, te di tiempo para que pensaras una
respuesta, que estoy seguro que sabes muy bien-
-¿Quieres una
respuesta? ¡Bien! TE ODIO, de verdad, solo quiero que salgas de mi vida y dejes
de colocar todo dado vueltas-
-¿Quieres que
me largue de tu vida? Bien, lo hago pero antes bésame y veremos si lo que dices
es lo que sientes de verdad-
-No caeré en tu
juego-
-¿De verdad?
que lastima, no es una alternativa- Entonces, con sus manos aun sujetas
firmemente, comencé a besarla de a poco por su cuello y continúe con su oreja.
Podía sentir su respiración agitada y las ondas de placer que aquellos besos le
daban, aun así ella seguía resistiéndose.
-Para- dijo
apenas en un susurro –No hagas esto-
-¿Segura que
quieres que pare? Vamos cariño, sabes muy bien que me amas, sabes que ambos
podemos ser felices juntos, solo deja de ser tan testaruda- Le dije al oído.
-Franco… yo…- y
antes de que pudiese decir algo junte sus labios a los míos y nos unimos en un
beso lleno de pasión y deseo, pero ante todo era un beso lleno de amor. Solté
sus manos y ella rodeo mi cuello apegándose más a mí.
-Se mi esposa,
por favor acepta ser mi esposa, prometo que si te casas conmigo siempre te protegeré
y te amare. Soy capaz de hacerte la mujer más feliz de la tierra y tu sola presencia
ya me hace ser el hombre más feliz. Solo di si- Martina abrió sus ojos y los
mantuvo en los míos un tiempo, su mano deambulo por mi rostro dejando huellas
de que verdaderamente me quería y entonces volvió a cerrar los ojos, tomo un
respiro y volvió a posarlos sobre los míos, entonces sus labios se curvaron en
una sonrisa.
-Si-
viernes, 31 de agosto de 2012
Capitulo 52- “Solo un momento para explicar”
Franco
Su
mano había quedado grabada en mi mejilla, si que tenía la mano pesada. Debo
admitir que fui un idiota al decirle así las cosas, con lo temperamental que
siempre a demostrado ser, era lógico que el hecho de que ya estaba enterado del
matrimonio y que mi único plan había sido conquistar a otra chica para que mi
abuelo desistiera de aquella idea, no le gustaría nada y mucho menos al saber
que esa chica era ella. Si, es verdad que entre al maldito internado por que pensé
que ahí encontraría una chica de la cual enamorarme y que quizás podría huir
con ella y así zafarme del lio que mi abuelo estaba armando, pero cuando ella
se metió en mi vida no fue por que la quisiera utilizar. Me enamore de ella sin
intención alguna y eso tenía que explicárselo, necesitaba que ella supiera que
lo que siento es real y no solo porque en ese entonces me convenía.
Después
de aquella cacheta todos los posibles planes que estaba armando desde la noche
anterior en mi mente, se fueron al traste.
“-Martina, detente- Le dije mientras la
agarraba de un brazo y la acercaba a mi.
-Suéltame- Dio un tirón con su brazo para
soltarse –Me iré a casa-
-¡No!-
-Aun no soy tu esposa, así que no seguiré
tus órdenes-
-No te estoy ordenando nada, pero no te
vayas, por favor déjame explicarte-
-No tienes nada más que explicar, me quedo
todo muy claro, así que me largo de aquí-
-Bien, entonces ándate, a ver como se lo
toma tu padre, seguramente estará muy feliz de verte llegar tan solo un par de
horas desde que te fuiste de casa- A penas se lo dije me arrepentí, su
expresión cambio de la rabia al miedo, pero antes de que pudiera siquiera
pensar en algo para retractarme de lo que había dicho, mi abuela nos interrumpió
asomándose por la puerta con una expresión que claramente era de curiosidad.
-¿Esta todo bien, chicos?-
-Si abuela, no te preocupes, todo bien
¿Verdad Martina?- Me miro un segundo y entonces me sonrió falsamente y miro
hacia mi abuela.
-Esta todo bien, no se preocupe, es solo
que me he enamorado de su jardín, realmente es maravilloso ¿Quiere que la ayude
en algo?-”
Y
desde ese momento no he podido estar con ella a solas. Había estado todo el
tiempo antes del almuerzo con mi abuela en la cocina, haciendo cualquier cosa que
la mantuviera ocupada, luego en el almuerzo estuvo de lo más cordial con mi
abuelo y mi primo, tanto así que después de terminar de retirar los platos de
la mesa se fue a sentar con el Gaspar al living para jugar al play.
-Nosotros
los dejamos durante un tiempo- Dijo mi abuelo.
-Tenemos
la mala costumbre de dormir una siesta después de la comida- Le contó a Martina
con una sonrisa.
-No
se preocupen por mi, con mi madre solíamos hacer lo mismo-
-¿Y
ahora no lo hacen?- Pregunto Gaspar.
-No
seas entrometido- Le dije para que dejara de hablar del tema, Martina me frunció
el ceño y entonces le sonrió a Gaspar.
-Mi
madre murió hace unos años atrás-
-¡Oh,
lo siento! No quería…-
-…No
te preocupes, está todo bien-
-Bueno
a veces es mejor tener a una madre muerta que a una con la que ni siquiera
tienes buenos recuerdos-
-¡Gaspar!
No digas esas cosas- Le reprendió mi abuela
-Bueno,
entonces los dejamos- Dijo mi abuelo y ambos salieron de la habitación.
-La
verdad es que estoy de acuerdo contigo… tan solo desearía que en vez de mi
madre hubiera sido mi padre el que hubiese muerto-
-Las
cosas nunca son como las queremos, el mundo se confabula para hacernos la vida
una mierda-
-Jajajaja,
si que eres positivo-
-Soy
realista, que es mejor. Ven aquí y elije a lo que quieres jugar mientras
instalo esto con el televisor- Gaspar le entrego una caja con varios CD de
juegos. Por mi parte tome un libro que había en la vitrina y comencé a
hojearlo.
Martina
jugaba como toda una experta y Gaspar constantemente se quejaba de que le
estaba haciendo trampa, pero por más que cambio de juego y escogió los que él creía
que se le harían más difíciles no le funciono, realmente era buena con los
videojuegos. En un momento en el que estaban en una batalla y Gaspar estaba
perdiendo me llamo con urgencia.
-Ven
aquí Franco, debes remplazarme durante unos minutos, las fuerzas enemigas han
debido de poner algo malo en el plato de mi comida- Martina se reía como si
estuviera dentro de un circo, realmente lo estaba pasando bien con Gaspar y
aunque me alegraba verla feliz, me sentía celoso de no ser yo el motivo de su
felicidad.
-Vete
ya y evita los detalles ¿si?-
-Ten,
y no pierdas- Me paso el control.
-Me
lo dejas fácil- dije irónicamente.
-Mejor
le colocamos pause, también necesito estirar un poco las piernas, saldré a tomar
un poco de aire- Martina se levanto del piso y salió por la puerta de la cocina
al patio.
-¿No
se supone que ella venía a casa para fortalecer sus lazos antes del matrimonio?-
-Quieres
callarte, no necesitabas ir al baño, pues bien no te quedes aquí por mí-
Entonces deje el control del play en la mesa y seguí a Martina hasta el patio.
jueves, 30 de agosto de 2012
Capitulo 51- "Solo era un plan"
-La próxima vez que nos juntemos con
ellos compórtate como una chica normal, siempre has sido buena para
contestar ¿Que mierda te pasa ahora? Seguramente lo tenías todo planeado con
ellos ¿verdad? Por esa razón él estaba aquí ¡¿Quieres hacerme pasar por un
idiota?! Esta vez no te funciono- Mi papá entro gritando a la casa, no me
atrevía ni siquiera a mirarlo.
-Papá yo no sabía nada, no sabía que era Franco-
-Estuve toda la cena con ganas de darte una
zurra y aun la tengo créeme, así que no tientes mi paciencia-
-Papito, no por favor, de verdad que no sabía
nada-
-Cállate, hoy te salvas porque mañana debes
estar presentable para ir a su casa, pero como se te ocurra volver a comportarte
como hoy, vas a saber lo que es bueno. Lárgate a tu pieza y no te
atrevas a asomar la nariz por la puerta, no quiero verte-
-Bueno-
¡Dios! estaba tan asustada, habían pasado cuatro
días desde que Franco se había marchado y mi padre había llegado, las
cosas habían cambiado tanto en esos días. Apenas tenía fuerzas para moverme, mi
cuerpo estaba adolorido después de tantos golpes, cada movimiento
me devolvía una punzada de dolor. La
ultima golpiza que recibí fue cuando me contó lo
del supuesto matrimonio arreglado, de haber sabido que el disque novio era
Franco, me hubiera quedado callada. Es obvio que él debe
tener algún plan para sacarnos de este problema y mañana sería el
momento para arreglarlo todo, solo debía buscar una instancia donde podamos hablar
a solas, además... debo admitir que la mitad de la noche me la pase aguantando
las ganas de correr a sus brazos.
A penas si dormí esperando a que el
otro día llegara, durante la noche la Javiera llego a dormir a mi lado, ya me
estaba acostumbrando a dormir con ella, desde que papá llegó le da miedo dormir
sola y a mi no me molesta, así que cuando ya escucha que papá se va a la cama
ella corre hasta mi pieza y calladita se mete a la cama para evitar
despertarme, claro que anoche no hubo necesidad, con o sin bulla me era
imposible cerrar los ojos. A las 10 de la mañana el auto ya me estaba
esperando, me despedí de la nanita y mi hermana y luego me subí feliz al
auto, sentía que podía respirar tranquila después de mucho tiempo.
Franco fue el primero en salir a recibirme.
-Cariño- Me dijo y me dio un abrazo, el cual
esquive disimuladamente, mi espalda no estaba lista para un abrazo de
bienvenida- ¿Pasa algo?- me dijo preocupado.
-No es nada ¿Estas bien?-
-Yo si, me preocupas más tu-
-Así que ya estas en casa, bienvenida- Su abuelo
estaba asomado en la puerta- Vamos, no te quedes ahí, entra y así conoces a mi
querida Bernarda- El abuelo entro a la casa, Franco tomo mi mano.
-Vamos te presentare a mi abuela... mi madre era
muy parecida a ella- Sonrió y luego me arrastro hasta dentro de la casa. Su
abuela era un amor, a penas entre a la cocina ella dejo de hacer las cosas en
las que estaba ocupada y fue a saludarme.
-Si que eres hermosa, tal como Franco me había
contado- ¿Franco le había contado?
-Gracias- le sonreí.
-¿Quieres un vaso de jugo? Acabo de terminar de
prepararlo, es de manzana, estamos en temporada y la verdad es que los dos
arboles que tenemos afuera ya no pueden más con tanta fruta- Me contó mientras
me servía un vaso.
-La abuela tiene algunos arboles frutales en el
patio-
-Deberías llevarla a ver el patio, no es por
presumir pero realmente es una maravilla-
-Tienes razón podríamos ir a fuera mientras tu
terminas de preparar el almuerzo-
-Esa es una buena idea- Me sonrió. Franco tomo
mi mano y me llevó hasta el patio.
Realmente era hermoso, habían cinco arboles, un
naranjo, dos manzanos, un guindal y un limón. El césped recorría todo el suelo
hasta llegar a las raíces de los arboles, en donde de a poco su cantidad iba
descendiendo. A un costado del lugar había una especie de mini huerta, allí
habían tomates, lechugas, zanahorias y otras verduras que no alcance a reconocer,
me quede un momento observando y dejando que mi mente vagara en pensamientos realmente poco importantes, entonces sentí un escalofrió en mi espalda y me di vuelta torpemente asustada. Franco tenía en una de sus manos un mechón de mi cabello y lo acariciaba con su pulgar, entonces lo soltó para con la misma mano acariciar mi rostro, cerré los ojos al sentir el contacto de su piel con la mía y dí un respiro de tranquilidad.
-Tu cabello... ¿es rubio?-
-Si...-
-¿Tu padre te obligo a teñirlo?-
-Si, quería que me viera decente para la cena-
-Lo siento, de haber sabido que se trataba de ti...-
-Espera... ¿quieres decir que estabas enterado desde antes? Creí que te habías enterado desde hace poco sobre el matrimonio arreglado-
-No, lo sabía desde que entre al internado-
-Supongo que eso quiere decir que has estado preparando algo para zafarte de esto, ¿verdad?-
-¡Ja! Claro que me he estado preparando, solo que las cosas... cambiaron un poco-
-¿Que quieres decir con eso? ¿no estarás pensando en seguir adelante verdad?- Ambos nos quedamos en silencio un momento él dejo de acariciarme para unir sus manos con las mías -¿Que haces? Franco para con esto me estas asustando, solo dime que es lo que tenías planeado, dime cual era el plan, tal vez lo podamos arreglar-
-Jajajajaaja ¿El plan? jajaja es que aun no lo entiendes, mi plan eras tu. Me enamore de ti y pensé que con eso mi abuelo dejaría de molestarme con el tema, pensé que al conocerte él lo entendería... Irónico ¿no?- Solté sus manos como si me hubiera dado la corriente, sentí como mi sangre se arremolinaba en mis pómulos y entonces la rabia que había contenido en todos esos días broto.
-¡¿Estas diciendo que todo este tiempo... yo era solo tu maldito plan para salir de este problema?!- Él abrió sus ojos sorprendido.
-No, yo no quería decir eso...- Mi mano se movió sin pensarlo y le di una cachetada.
-¡Tu! ¡Todo este tiempo, tu solo querías conquistarme para tu propio beneficio!-
-Tu cabello... ¿es rubio?-
-Si...-
-¿Tu padre te obligo a teñirlo?-
-Si, quería que me viera decente para la cena-
-Lo siento, de haber sabido que se trataba de ti...-
-Espera... ¿quieres decir que estabas enterado desde antes? Creí que te habías enterado desde hace poco sobre el matrimonio arreglado-
-No, lo sabía desde que entre al internado-
-Supongo que eso quiere decir que has estado preparando algo para zafarte de esto, ¿verdad?-
-¡Ja! Claro que me he estado preparando, solo que las cosas... cambiaron un poco-
-¿Que quieres decir con eso? ¿no estarás pensando en seguir adelante verdad?- Ambos nos quedamos en silencio un momento él dejo de acariciarme para unir sus manos con las mías -¿Que haces? Franco para con esto me estas asustando, solo dime que es lo que tenías planeado, dime cual era el plan, tal vez lo podamos arreglar-
-Jajajajaaja ¿El plan? jajaja es que aun no lo entiendes, mi plan eras tu. Me enamore de ti y pensé que con eso mi abuelo dejaría de molestarme con el tema, pensé que al conocerte él lo entendería... Irónico ¿no?- Solté sus manos como si me hubiera dado la corriente, sentí como mi sangre se arremolinaba en mis pómulos y entonces la rabia que había contenido en todos esos días broto.
-¡¿Estas diciendo que todo este tiempo... yo era solo tu maldito plan para salir de este problema?!- Él abrió sus ojos sorprendido.
-No, yo no quería decir eso...- Mi mano se movió sin pensarlo y le di una cachetada.
-¡Tu! ¡Todo este tiempo, tu solo querías conquistarme para tu propio beneficio!-
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