-La próxima vez que nos juntemos con
ellos compórtate como una chica normal, siempre has sido buena para
contestar ¿Que mierda te pasa ahora? Seguramente lo tenías todo planeado con
ellos ¿verdad? Por esa razón él estaba aquí ¡¿Quieres hacerme pasar por un
idiota?! Esta vez no te funciono- Mi papá entro gritando a la casa, no me
atrevía ni siquiera a mirarlo.
-Papá yo no sabía nada, no sabía que era Franco-
-Estuve toda la cena con ganas de darte una
zurra y aun la tengo créeme, así que no tientes mi paciencia-
-Papito, no por favor, de verdad que no sabía
nada-
-Cállate, hoy te salvas porque mañana debes
estar presentable para ir a su casa, pero como se te ocurra volver a comportarte
como hoy, vas a saber lo que es bueno. Lárgate a tu pieza y no te
atrevas a asomar la nariz por la puerta, no quiero verte-
-Bueno-
¡Dios! estaba tan asustada, habían pasado cuatro
días desde que Franco se había marchado y mi padre había llegado, las
cosas habían cambiado tanto en esos días. Apenas tenía fuerzas para moverme, mi
cuerpo estaba adolorido después de tantos golpes, cada movimiento
me devolvía una punzada de dolor. La
ultima golpiza que recibí fue cuando me contó lo
del supuesto matrimonio arreglado, de haber sabido que el disque novio era
Franco, me hubiera quedado callada. Es obvio que él debe
tener algún plan para sacarnos de este problema y mañana sería el
momento para arreglarlo todo, solo debía buscar una instancia donde podamos hablar
a solas, además... debo admitir que la mitad de la noche me la pase aguantando
las ganas de correr a sus brazos.
A penas si dormí esperando a que el
otro día llegara, durante la noche la Javiera llego a dormir a mi lado, ya me
estaba acostumbrando a dormir con ella, desde que papá llegó le da miedo dormir
sola y a mi no me molesta, así que cuando ya escucha que papá se va a la cama
ella corre hasta mi pieza y calladita se mete a la cama para evitar
despertarme, claro que anoche no hubo necesidad, con o sin bulla me era
imposible cerrar los ojos. A las 10 de la mañana el auto ya me estaba
esperando, me despedí de la nanita y mi hermana y luego me subí feliz al
auto, sentía que podía respirar tranquila después de mucho tiempo.
Franco fue el primero en salir a recibirme.
-Cariño- Me dijo y me dio un abrazo, el cual
esquive disimuladamente, mi espalda no estaba lista para un abrazo de
bienvenida- ¿Pasa algo?- me dijo preocupado.
-No es nada ¿Estas bien?-
-Yo si, me preocupas más tu-
-Así que ya estas en casa, bienvenida- Su abuelo
estaba asomado en la puerta- Vamos, no te quedes ahí, entra y así conoces a mi
querida Bernarda- El abuelo entro a la casa, Franco tomo mi mano.
-Vamos te presentare a mi abuela... mi madre era
muy parecida a ella- Sonrió y luego me arrastro hasta dentro de la casa. Su
abuela era un amor, a penas entre a la cocina ella dejo de hacer las cosas en
las que estaba ocupada y fue a saludarme.
-Si que eres hermosa, tal como Franco me había
contado- ¿Franco le había contado?
-Gracias- le sonreí.
-¿Quieres un vaso de jugo? Acabo de terminar de
prepararlo, es de manzana, estamos en temporada y la verdad es que los dos
arboles que tenemos afuera ya no pueden más con tanta fruta- Me contó mientras
me servía un vaso.
-La abuela tiene algunos arboles frutales en el
patio-
-Deberías llevarla a ver el patio, no es por
presumir pero realmente es una maravilla-
-Tienes razón podríamos ir a fuera mientras tu
terminas de preparar el almuerzo-
-Esa es una buena idea- Me sonrió. Franco tomo
mi mano y me llevó hasta el patio.
Realmente era hermoso, habían cinco arboles, un
naranjo, dos manzanos, un guindal y un limón. El césped recorría todo el suelo
hasta llegar a las raíces de los arboles, en donde de a poco su cantidad iba
descendiendo. A un costado del lugar había una especie de mini huerta, allí
habían tomates, lechugas, zanahorias y otras verduras que no alcance a reconocer,
me quede un momento observando y dejando que mi mente vagara en pensamientos realmente poco importantes, entonces sentí un escalofrió en mi espalda y me di vuelta torpemente asustada. Franco tenía en una de sus manos un mechón de mi cabello y lo acariciaba con su pulgar, entonces lo soltó para con la misma mano acariciar mi rostro, cerré los ojos al sentir el contacto de su piel con la mía y dí un respiro de tranquilidad.
-Tu cabello... ¿es rubio?-
-Si...-
-¿Tu padre te obligo a teñirlo?-
-Si, quería que me viera decente para la cena-
-Lo siento, de haber sabido que se trataba de ti...-
-Espera... ¿quieres decir que estabas enterado desde antes? Creí que te habías enterado desde hace poco sobre el matrimonio arreglado-
-No, lo sabía desde que entre al internado-
-Supongo que eso quiere decir que has estado preparando algo para zafarte de esto, ¿verdad?-
-¡Ja! Claro que me he estado preparando, solo que las cosas... cambiaron un poco-
-¿Que quieres decir con eso? ¿no estarás pensando en seguir adelante verdad?- Ambos nos quedamos en silencio un momento él dejo de acariciarme para unir sus manos con las mías -¿Que haces? Franco para con esto me estas asustando, solo dime que es lo que tenías planeado, dime cual era el plan, tal vez lo podamos arreglar-
-Jajajajaaja ¿El plan? jajaja es que aun no lo entiendes, mi plan eras tu. Me enamore de ti y pensé que con eso mi abuelo dejaría de molestarme con el tema, pensé que al conocerte él lo entendería... Irónico ¿no?- Solté sus manos como si me hubiera dado la corriente, sentí como mi sangre se arremolinaba en mis pómulos y entonces la rabia que había contenido en todos esos días broto.
-¡¿Estas diciendo que todo este tiempo... yo era solo tu maldito plan para salir de este problema?!- Él abrió sus ojos sorprendido.
-No, yo no quería decir eso...- Mi mano se movió sin pensarlo y le di una cachetada.
-¡Tu! ¡Todo este tiempo, tu solo querías conquistarme para tu propio beneficio!-
-Tu cabello... ¿es rubio?-
-Si...-
-¿Tu padre te obligo a teñirlo?-
-Si, quería que me viera decente para la cena-
-Lo siento, de haber sabido que se trataba de ti...-
-Espera... ¿quieres decir que estabas enterado desde antes? Creí que te habías enterado desde hace poco sobre el matrimonio arreglado-
-No, lo sabía desde que entre al internado-
-Supongo que eso quiere decir que has estado preparando algo para zafarte de esto, ¿verdad?-
-¡Ja! Claro que me he estado preparando, solo que las cosas... cambiaron un poco-
-¿Que quieres decir con eso? ¿no estarás pensando en seguir adelante verdad?- Ambos nos quedamos en silencio un momento él dejo de acariciarme para unir sus manos con las mías -¿Que haces? Franco para con esto me estas asustando, solo dime que es lo que tenías planeado, dime cual era el plan, tal vez lo podamos arreglar-
-Jajajajaaja ¿El plan? jajaja es que aun no lo entiendes, mi plan eras tu. Me enamore de ti y pensé que con eso mi abuelo dejaría de molestarme con el tema, pensé que al conocerte él lo entendería... Irónico ¿no?- Solté sus manos como si me hubiera dado la corriente, sentí como mi sangre se arremolinaba en mis pómulos y entonces la rabia que había contenido en todos esos días broto.
-¡¿Estas diciendo que todo este tiempo... yo era solo tu maldito plan para salir de este problema?!- Él abrió sus ojos sorprendido.
-No, yo no quería decir eso...- Mi mano se movió sin pensarlo y le di una cachetada.
-¡Tu! ¡Todo este tiempo, tu solo querías conquistarme para tu propio beneficio!-

Oh !!!! Pobre Franco le va costar arreglar las cosas ...!!!! jejejejeje ...Muy buen capitulo =D
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