viernes, 24 de agosto de 2012

Capitulo 48- "Impotencia"

Franco

Me había sentido tan idiota dejándola en manos de su padre, sabia que ese hombre la golpearía y sin embargo me encontraba atado de manos, ella no quería que me metiera y mucho menos que la defendiera.  Las vacaciones para nosotros ya habían terminado, a pesar de que aun nos quedaran algunos días, y otra vez me había quedado sin una respuesta de su parte, tampoco es que crea que pueda pensar en eso mientras tiene problemas en casa, pero a mi no me quedaba tiempo, más ahora que no me quedaba de otra que ir a casa de mi abuelo. 

Me senté frente al portón de la casa, sin ánimos de tocar el timbre y menos de entrar... uff tenía tanto que pensar que no sabía por donde comenzar. El portón hizo un sonido extraño y luego, sin previo aviso comenzó a abrirse. Un mercedes sl 65 amg salio de forma lenta hasta el camino, supe de inmediato que mi abuelo estaría dentro de él por lo que tome mi bolso y me levante para huir del lugar, pero antes de lograrlo el auto retrocedió hasta mi y la puerta trasera se abrió interrumpiéndome el paso. Mi abuelo salio del auto, se veía algo molesto pero a mi no me importaba, trate de esquivarlo pero mi intento fue inútil, me agarro de uno de mis brazos y me giro para quedar frente uno del otro.

-¿Viniste hasta aquí solo para marcharte?-
-No- 
-¿Entonces?- No me gustaba estar en esta posición pero no me quedaba de otra.
-Quería saber si podría quedarme aquí el resto de las vacaciones-
-¡Oh! eso cambia la cosas y ¿a que debemos el honor?-
-¿Puedo o no?- Me miro en silencio un tiempo y luego volvió a entrar al auto, cerro la puerta y abrió un poco la ventanilla-
-Entra, ya hablaremos más cuando vuelva- El auto partió y volví a quedar solo en la calle.

Supe de la existencia de mis abuelos después de la muerte de mi padre ya que el juzgado estaba buscando algún familiar que se responsabilizara de mi. Yo no sabía de nadie, mis padres habían hecho su vida fuera de todo contacto con sus padres y a mi nunca me dio mayor curiosidad, así que solo conocía a mis abuelos y uno que otro primo, entre ellos a Gaspar, que vivía con ellos desde que tenía memoria, su madre era una loca que le gustaba salir de parrandas así que le cedió la custodia a los abuelos, o algo por el estilo me había dicho  la ultima vez que estuve allí. Era un año menor que yo y mi abuelo lo tenía completamente dominado, también tenía un matrimonio arreglado y el parecía no inmutarse. Cuando entre a la casa el se encontraba jugando play en el televisor de la sala de estar, ni siquiera noto cuando entre, así que camine hasta la cocina, allí estaba mi abuela, siempre que la veía volvía a ver a mi madre, la podía sentir en ella, su aroma, su voz, la forma en que se mueve, todo en ella gritaba que mi mamá había sido su hija. Dio un giro y entonces me vio, una sonrisa se ilumino por su rostro y dejo de hacer lo que estaba haciendo para correr a darme un abrazo.

-Mi niño, me tenías preocupada ¿donde te habías metido? no sabes las cosas que me he imaginado ¿Estas bien? ¿has comido? estas muy delgado, te voy a preparar una cazuela de vacuno para que te reanimes ¿Quieres un vaso de leche? Te preparare uno, siéntate ahí- Me dijo mientras apuntaba una silla del comedor de la cocina- Cuéntame todo lo que has hecho mientras termino esto, ¿encontraste a la chica con la que pelearas con tu abuelo? o sigues terco con ese tema, pero vamos no te quedes callado, dime algo- Finalizo colocando el vaso de leche frente a mi.
-Estoy bien abuela, gracias por la leche-
-¿Estas seguro?-
-Si estoy seguro, esta leche esta exquisita-
-No niño, me refiero a si estas bien-
-Si... bueno estoy aquí ¿no?-
-Eso mismo es lo que me inquieta, creí que después de la ultima discusión no volverías a venir-
-Ya vez como son las cosas-
-¿Que paso? La encontraste-
-Si, la encontré, pero ella... nosotras simplemente no estamos en la misma sintonía-
-Ya veo, ella no se interesa en ti-
-No es eso, solo que tiene problemas en su casa-
-Y tu no tiene tiempo, claro como tu abuelo es un terco y te presiona con esto, tu no puedes esperar por que ella solucione sus problemas ¿verdad?-
-Si-
-No te preocupes por eso, creo que tendré que hablar con tu abuelo sobre esto, no quería meterme, pero no me gusta verte así-
-No quiero que tengas problemas con él por mi culpa-
-Ya me encargare yo de eso, por ahora es mejor que te des una ducha y te vayas a descansar, tu habitación sigue igual como la dejaste- Me dio un beso en la frente y continuo cocinando.


No hay comentarios:

Publicar un comentario