martes, 28 de agosto de 2012

Capitulo 49- "¿Un Ángel equivocado?"

Franco

-¿Que demonios haces en mi cuarto?- Al entrar al cuarto me encontré con mi primo hurgando entre mis cosas.
-El abuelo me envió a preguntarte si tenías ropa decente que colocarte para esta noche-
-¿Por eso te metes en mis cosas?-
-No, si no tienes nada saca algo de mi ropa, debes estar listo para salir de casa a las 19:00 hrs- Sin más salio del cuarto.

¿Que demonios le pasa a ese chico? Si solo quería decir eso hubiera sido mejor que dejara una nota y ¿que le pasaba con mi ropa? como si no fuera decente, por supuesto que tendría algo que ponerme para la noche... ¿para la noche? ¿que pasaría en la noche que debía estar presentable? Nunca he sido de esos que creen tener un sexto sentido y cosas por el estilo, pero tampoco era necesario serlo para saber que esto no sería nada bueno. Salí de mi habitación para ir a ver al abuelo, normalmente después de la comida se encerraba en su escritorio, así que no sería difícil encontrarlo. Cuando el volvió de donde había ido el día en el que llegue, habíamos tenido una charla donde claramente demostramos no tener las misma ideas.

"-Debes dejar de ser un niño, ya tienes 17 años y por lo que veo sigues escondiéndote en las faldas de las mujeres-
-No le pedí a la abuela que hablara contigo-
-Pues no hubo necesidad, ella se acerco para pedirme que terminara con la idea del matrimonio-
-¿Para que pedirle que te dijera algo que ya te eh dicho en todos los idiomas posibles y aun así no lo entiendes?-
-Tu eres quien no entiende, las historias malas en esta familia no se vuelven a repetir y con tu madre ya cumplí mi cuota de paciencia-
-¿Que tiene que ver mi madre en todo esto?-
-Ella tiene todo que ver, ha sido la única a la que no he obligado a mantener un matrimonio por acuerdo y mira como termino, calcinada en su propia casa por culpa del idiota de su marido-
-No hables así de mi padre-
-Mira Franco, me da lo mismo lo que hagas con tu vida mientras no te salgas de lo que tengo planeado para ti. Te deje asistir a ese internado de delincuentes por que así lo quisiste, sin embargo no voy a permitir que eches a perder tu vida casándote con una de esas-
-Ella no es una de esas-
-¿Ella? ¿quieres decir que de verdad ya tienes a una? Vaya, si que eres rápido-
-No me casare con alguien a quien no conozca y mucho menos con alguien a quien me impongan-
-Si tu problema es conocerla, lo podemos solucionar-" 

Y ahora aquí estaba de nuevo, frente a la puerta de su oficina listo para volver a enfrentarme con él, tome aire y me dispuse a golpear la puerta, sin embargo antes de poder lograrlo la puerta se abrió y mi abuelo salió.

-¿Que haces aquí parado?¿Me estas espiando o que?-
-Ja! espiándote, esa si es buena-
-¿Que quieres?-
-Quiero saber porque debo vestirme bien para hoy en la noche ¿donde iremos?-
-Iremos a cenar a fuera-
-¿Todos?-
-No, solo nosotros dos-
-¿Y los demás?-
-No son necesarios-
-¿Y por que debo ir yo?-
-¿Querías conocer a tu prometida? bien, hoy la veras. Ahora déjame pasar, estoy apurado, a las siete vendré a buscarte, más te vale estar listo-

Esta vez debía admitir que me había ganado, no esperaba esa respuesta, así que me quede helado viendo como se marchaba. Demonios, no tenía como excusarme para no ir, prácticamente él estaba cediendo a una petición mía... aunque en realidad esa petición no fuera de mi agrado.

El camino al lado de mi abuelo era lo bastante incomodo como para que sintiera que estaba desde hace décadas sentado en el mismo lugar. Estaba nervioso, no por que creyera que podía gustarme aquella chica, más bien me tenía inquieto lo que esta noche pudiera acordar mi abuelo. Entramos al restaurante, mi abuelo siempre un paso más adelante que yo, el lugar era lo bastante sofisticado como para merecer el hecho de que llevara un terno, aun así me seguía  sintiendo incomodo. Habían varias mesas desocupadas, sin embargo mi abuelo camino directo hacia la que ya tenía un ocupante, mi desconcierto fue poco al notar de quien se trataba, mi abuelo le saludo cordialmente y entonces me presento.

-Este es mi nieto, Franco él es tu futuro suegro y mi futuro socio en la compañía, te presento al señor José Antonio Monsalve- Ambos nos quedamos mirando sorprendidos.
-Tu...- Apenas pudo pronunciar aquel desgraciado.
-¿Ya se conocen?- Inquirió mi abuelo.
-Solo nos hemos visto una vez, lo detuve de golpear a alguien- Dije mirándolo directamente a los ojos y queriendo asesinarlo.
-Un mal entendido- Añadió tendiéndome la mano, la cual presione lo más fuerte que pude- Mi hija debe estar por llegar, solo fue a retocarse el maquillaje al tocador- Mire hacia la dirección en donde se deberían encontrar los tocadores y entonces la vi. Traía puesto un vestido de color turquesa que le tapaba hasta las pantorrillas, encima de este traía una especie de chaquetita que solo le cubría los brazos y entonces mi corazón se detuvo, la melena rubia recorría su cuerpo y la hacia parecer un ángel, un ángel que seguramente estaba destinado a matarme de una buena vez. Sin dudas ella era  hermosa, pero no era a quien yo quería. Era Javiera.

2 comentarios:

  1. oh!! OMG :¨( Que bello , me encanta el capitulo <3<3

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  2. ooo nna toda la tarde estuve escuchando tu música... y no se por q demonios se cerro la ventana y pppffff aparecen 2 caps.... stoy q me vuelvo loka ^^.. no creo sinceramente no creo q sea Javiera.. q emocion ... mejor le sigo ;D

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