viernes, 17 de agosto de 2012

Capitulo 47- "Volver a lo de antes"

Ya no sentía mi piernas de tanto estar inclinada en la misma posición, mis brazos estaban adormecidos luego de presionar la almohada tan fuerte, mis ojos no lograban contener las lagrimas que se deslizaban por mi rostro y mis labios simplemente no podían sellarse a los quejidos que cada golpe nuevo provocaba en mi. Mi papá había echado a Franco de la casa luego de que le detuviera de golpearme y aunque Franco no quería marcharse y dejarme sola, yo lo convencí de que lo hiciera. Luego de esto mi papá me arrastro por la casa hasta mi habitación y allí comenzó a golpearme como no lo había echo en mucho tiempo. Había olvidado lo que era sentir el dolor que él me causaba y bueno, mi cuerpo se había acostumbrado a las caricias que Franco solía darme, me había convertido en una mujer débil  justamente lo que siempre trate de evitar.

Mi padre por fin se harto de golpearme y salio de la habitación. Trate de levantarme del piso para recostarme en mi cama pero casi no tenía fuerzas así que me quede un rato en la misma posición. Al tiempo más tarde sentí una mano que acariciaba mi cabello, alce la vista y vi a Javiera, tenía una herida en el labio y un moretón en una de sus mejillas, sus ojos me miraban con tristeza.

-¿Como estas? ¿También te golpeo? De verdad lamento no haber estado aquí cuando llegó- Le dije, ella medio sonrió y luego me contestó.
-Estoy bien, mejor que tu, solo me dio un par de cachetadas pero me alcance a escapar de él, me encerré en el cuarto, creo que por eso mismo fue tan duro contigo, perdón, no pensé que se desquitaría contigo...- Comenzó a llorar.
-Tranquila, yo estoy bien- Le dije tratando de colocarme de pie, sin embargo creo que no acabe de convencerla, pues sin querer solté un quejido al ponerme de pie.
-¡Oh, mi Dios! creo que es mejor que te quites esta polera, iré por el botiquín que esta en el baño, te curare, tu solo quítate esto y luego recuéstate de frente ¿si?- Me dijo mientras se colocaba de pie y corría en busca del botiquín. Me saque la polera y supe porque se había alarmado tanto, estaba manchada con un poco de sangre, seguramente uno de los golpes fue más fuerte que los demás, sin embargo no era más que solo una mancha. Cuando volvió a entrar a la habitación me quedo mirando estática.
-¿Pasa algo?-
-No, es solo que... ¡Dios! te a golpeado de verdad mucho-
-No es nada, pronto sanara no te preocupes-
-Si tan solo pudieras verte... o tal vez es mejor que no lo hagas- Camino hasta mi y volvió a acariciarme- Perdóname, he sido una estúpida este ultimo tiempo, trate de revelarme y solo he hecho el ridículo-
-No pasa nada, es cosa de hermanas el discutir ¿no?- Me sonrió.
-Gracias... ahora túmbate para curarte-
-Bien-

Me recosté sobre la cama, la mitad de esta quedo vacía... recordé a Franco, quizás donde habría ido, solo quería que estuviera bien, necesitaba que estuviera bien. Con los mimos de mi hermana me fui quedando lentamente dormida, no se si estuve así por un día completo o por solo un par de horas, pero me desperté con la voz de mi nana que me llamaba desde la puerta, luego de colocarme una polera fui a abrirle.

-Mi niña, su papá la esta llamando-
-Bien, bajo enseguida-

Cerré la puerta y un tanto asustada seguí a mi nana por las escaleras, mi padre se encontraba esperándome en la sala de estar, tenía una bolsa en sus manos y me miraba con reprobación, solo esperaba que no me fuera a golpear nuevamente.

-Bien, yo los dejo- Dijo mi nana mirándome con precaución.
-No, necesito que te quedes- Dijo mi padre, camino hasta mi y levantando su mano me jalo el cabello, aguante un quejido- Quiero que soluciones este problema-
-¿Como?- Mi nana nos quedo mirando sin comprender, entonces mi padre le pasó la bolsa que llevaba.
-Ahí esta todo lo que necesitas, quiero que este cabello vuelva a estar como lo estaba hasta antes de que ingresara a ese internado ¿Comprendes?-
-¿Quieres teñir mi cabello?- Mi boca hablo antes de que pudiera callarla, su mirada de furia me traspaso de tal manera que sin darme cuenta comencé a temblar.
-No te abofeteo solo por que necesito que tu rostro este decente, pero ten por seguro que si no moderas tu forma de hablar conmigo lo lamentaras-
-Señor, no se preocupe, yo le arreglare el cabello a la señorita-
-Señorita... si, claro- Bufó y luego salio de la estancia.
-No quiero cambiar mi cabello- Susurre para mi misma.
-Lo siento mi niña, pero creo que es mejor que no enfade más a su padre, vamos al lavabo para comenzar con el tratamiento-

Camine como si fuera a un funeral, en ese momento creí que eso era lo peor que podría pasarme, incluso más que sus golpes, ciertamente no me esperaba lo que sucedería después.

2 comentarios:

  1. mmmmmmm.................ODIO a su Padre... es el ser mas injusto, miserable .... q puede existir me qdo corta pero .. stuvo realmente frustrante el cap...Paz..spero y ps no tardes muxo.. plis... ya q ps quiero saber en donde esta Franco X/

    ResponderEliminar