viernes, 7 de septiembre de 2012

(Final) Capitulo 55- "Ser feliz"


“Desde la ventana podía divisar el cielo oscuro y estrellado. La tarde se nos había pasado volando, habíamos pintado nuestra habitación entera de un color verde pastel, se veía hermosa. Mis ojos se detuvieron en Franco, no me había fijado en lo realmente guapo y sexy que era, se había sacado la poleara mientras pintábamos y ahora pequeñas gotas de sudor se deslizaban por su torso.

-Ufff, estoy agotado- Entonces trató de tirarse a la cama, pero antes de que eso pasara…
-¡Nooooooo!- Le agarre un brazo y sin querer caímos los dos a la cama.
-¿Qué pasa?- Me miro intrigado.
-¡Demonios! La cama-
-Si, es una cama muy suave ¿Quieres estrenarla que aun sigues encima mio?-
-¡Oh! Lo siento, yo solo… es que estas algo sudoroso- Le dije mientras me levantaba, entonces mire como alzaba una de sus cejas y ponía aquella mirada picarona.
-Oye, que no se te olvide que aun no estamos casados, así que deja de mirarme con esos ojos coquetos ¿quieres? De lo contrario yo no respondo-
-¿Qué mirada? Solo estaba preocupada por la cama, es demasiado hermosa como para que se manchara con tu sudor- Entonces levante mi mano y se la coloque muy cerca de su rostro- Además sin anillo no hay premio para ti- Después de decirlo me arrepentí, mis mejillas enseguida se encendieron y solté una risita nerviosa.
-Si ese es el problema- Entonces saltó de la cama y se arrodillo ante mi- Se que ya te lo había dicho, pero, como tu lo has dicho, faltaba esto- Saco de su bolsillo una bolsita de genero pequeña y desde allí saco una figura diminuta que brillaba, era el anillo- No te puedo decir que soy el mejor con quien te puedes casar, pero si soy el único que te conoce lo suficiente para intentar, después de todo lo que has vivido, hacerte feliz. Me enamore de ti desde la primera vez que me amenazaste en el internado y desde ahí que no sales de mi mente, ahora te prometo que jamás vas a salir de aquí- Dijo mientras tomaba una de mis manos y la colocaba sobre su pecho- No quiero que me digas sí solo porque no tienes otra opción, mucho menos por obligación, solo quiero que me respondas con lo que de verdad tu corazón siente y si aun no estas de acuerdo con este matrimonio veré la forma de que esto se acabe sin que te afecte, solo se honesta- Entonces carraspeo un poco y luego fijo su miranda en mis ojos- Martina, se parte de mi vida y déjame ser parte de la tuya… Cásate conmigo-”

-…En la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe?- Los intensos ojos de Franco se posaron en mi en espera de una respuesta, mire hacía mis manos y vi el anillo, entonces me sentí la mujer más feliz de la tierra. Mire hacía los invitados y allí estaba Cristina junto a Miguel, a su lado Leo con mi hermana, mi nana se  encontraba entre ambos, eso me hizo sonreír. Todos quienes me importaban estaban ahí y el más importante estaba frente a mí. Sería su esposa en todo momento y confiaría en él al cien por ciento, sin miedo a nada. Franco era mi futuro y por fin sentía que junto a él podría vivir feliz.
-Si, quiero-




Fin...

jueves, 6 de septiembre de 2012

Capitulo 54- "Una casa... Nuestro hogar"

Nunca me había fijado en como se movían las nubes, sabía que lo hacían pero jamás les había prestado la atención que hasta hoy les estaba dando. El día era realmente bello, el sol estaba radiante, iluminando todo a su alrededor, parecía que estuviese enterado de que hoy sería un día en el cual lucirse.

-¿Te parece bien, Martina?-
-¿Cómo? ¡Oh! Si, está bien para mí- La voz del abuelo de Franco me había sacado de mis pensamientos. Estábamos los tres visitando lugares para realizar la ceremonia y a pesar de que a mi me daba igual donde sería, a mi padre se le ocurrió que lo mejor era que yo sociabilizara con mi nueva familia, así que aquí estoy, viendo muebles lujosos con decoraciones lujosas y todo un banquete preparado para que degustáramos los posibles platos que servirían, como si a mi me importara aquello, con un plato de los que hace mi Nana yo quedaría de lo más feliz. Caminamos hasta el estacionamiento, el abuelo estaba conversando por teléfono, por lo que Franco y yo nos quedamos un poco atrás.
-¿Estas bien? No era necesario que vinieras-
-Como si tuviera alguna posibilidad, solo quiero que esto acabe pronto y salir de aquella casa-
-Cada día falta menos-
-¡Franco! Vamos apúrense que necesito darles algo-
-¿Darnos algo?- Mi curiosidad siempre tan oportuna. Caminamos hasta llegar al coche y entonces nos dimos cuenta que el abuelo se encontraba apoyado en un auto que no era con el que habíamos llegado.
-¿Abuelo? ¿Pasa algo?-
-Nada importante, solo me llamaron de la empresa y necesitan que vaya, por lo que solo podre acompañarlos hasta acá-
-No se preocupe, podemos irnos juntos. Con Franco debemos volver al internado- Ya había pasado una semana desde que habíamos vuelto y hoy solo contábamos con un permiso especial.
-No niña, para que se van a ir a encerrar tan luego, además deben ir a otro lado antes de volver-
-¿A otro lado? ¿Sin ti? Podemos dejarlo para otro día, eres el que esta más ilusionado con esto de la boda-
-Esto es distinto, deben ir solos- Entonces saco de sus bolsillos dos manojos de llaves –Tengan una para cada uno, solo para ustedes, nadie más tiene esta llaves, desde ahora ustedes serán los responsables de lo que estas llaves contienen, ni yo ni tu padre Martina podremos entrometernos después del matrimonio, que esto resulte siempre va a depender de cuanto respeto y amor tengan el uno por el otro y eso es algo que solo el tiempo logra. Lo único que quiero para mi nieto es que sea amado, por que sé que él es alguien que ha amado y perdido demasiado y ya es tiempo de que sea a él a quien amen- Sin siquiera darme cuenta entrelace mi mano a la de Franco- Ahora vayan a ver su casa, deje de todo para que puedan pintar lo que quieran, solo no olviden tapar lo muebles-
-¡¿Una casa?!- Dijimos a coro con Franco.
-Claro ¿o es que pensaban vivir con nosotros?- Entonces se metió al auto y se despidió por la ventana.
-¡WOW! ¿De verdad dijo C-A-S-A?-
-Creo que si-
-Señor, los llevo de inmediato o se quedaran un tiempo más en el lugar- El chofer del auto en que habíamos llegado nos tomo por sorpresa, sin pensarlo dos veces ambos nos metimos al auto.

El lugar era realmente maravilloso, la casa se encontraba apartada de la ciudad y en el terreno a penas si podía verse entre tantos arboles… por un momento me recordó a la cabaña donde habíamos pasado la ultima noche de nuestras vacaciones juntos, pero solo hasta que la pude ver bien… La casa no era tan grande como la mía, aun así era muy grande solo para nosotros dos. Bajamos del auto en silencia e ingresamos de la misma forma, era realmente hermosa, sus muebles y sus divisiones, todo encajaba perfectamente en el ambiente, subí al segundo piso para ver las habitaciones. Todas se encontraban amuebladas, sin embargo ni una estaba pintada, la primera era una habitación menudita, contenía un closet, un velador y la cama de una plaza y media, por ende esa debería ser la habitación de invitados. Abrí la siguiente puerta y automáticamente mis pómulos se sobrecalentaron, ni siquiera me fue posible ver nada más que aquella cama que resaltaba al medio de aquel cuarto, amplia, hermosa y de dos plazas, una cama para dos… una cama para nosotros dos.

-¿Te sonrojas solo con ver eso?- Pegue un salto, no me había fijado en que él había subido conmigo- Si esta habitación te incomoda creo que es mejor que la otra no la veas-
-¿Qué hay en la otra?-
-Mira allá están las pinturas- Dijo mientras caminaba hasta una esquina de… nuestra habitación- ¿Qué color te gusta más?-
-Voy y vuelvo- Viendo que no me contestaría decidí ir yo misma a la habitación siguiente. ¡Santo Dios! Como no lo vi venir… Sinceramente era la habitación más hermosa de la casa, estaba completamente modelada y… y… y era para un bebe. Aun no me casaba y ya tenía un cuarto para el bebe. 

lunes, 3 de septiembre de 2012

Capitulo 53- "Conveniente"


Franco

Martina estaba sentada bajo uno de los arboles del patio. Despacio me acerque para sentarme a su lado.
-Disculpa- Le dije- Se que quizás no me exprese de la mejor forma y por eso mal entendiste todo-
-No he mal entendido nada, las cosas están claras entre nosotros, al final tienes razón, no puedo largarme de tu casa por que papá esta esperando un buen motivo para darme una zurra y esta sería la excusa perfecta para él, así que no te preocupes, me tendrás aquí hasta que tu abuelo lo diga-
-Martina, no quiero que estés obligada aquí-
-Pues lo estoy y deberías saberlo, sin embargo si quieres que esto sea más sencillo para mi, solo apártate, no quiero ver tu rostro de ángel cuando en realidad eres un verdadero demonio-
-De verdad que no planee esto, solo resulto de esa forma-
-Mira tu.... que coincidencia más grande-
-Es en serio, no lo sabía-
-Me da igual- Dijo mientras se colocaba de pie.
-¿A dónde vas?-
-Lejos de ti- Entonces voltio para seguir su camino, solo que yo no se lo permitiría, la seguí unos cuantos pasos que me tenía adelantada y entonces agarre su brazo y lo sujete con fuerza para que no se soltara, la voltee y acorrale contra el muro que ponía fin al patio.
-¿Quieres parar con esta pataleta?-
-¿¡De que demonios hablas!? ¿Pataleta?-
-Hablo de tu actitud de pendeja que ya me tiene harto. Sabes que te amo y lo sabes desde antes de saber todo este lio que nuestras familias han armado y realmente creo que es una suerte que seas tu y no otra y por eso me siento muy afortunado-
-Bien por ti, lo que es yo me siento viviendo en la época medieval donde las mujeres no podían opinar, y créeme yo no soy de las que se quedan calladas-
-Bueno, entonces deberás aprender, por que resulta que serás mi esposa y eso ya es un hecho-
-¿Es la forma más romántica que tienes de decírmelo?-
-Contigo no sirve el romanticismo, contigo solo sirven los hechos y ¿que crees? yo tengo uno, resulta que me enamore de ti, lo siento, créeme que si pudiera elegir trataría de cambiarlo por que tienes un carácter de mierda que me saca de mis casillas, sin embargo no puedo hacerlo. Además es un hecho que esta es tu mejor opción-
-¿Mi mejor opción? ¿Te crees que eres el esposo ideal? JA-
-No, no creo eso, pero resulta que de no casarte solo tendrás que volver a vivir con tu padre, en cambio si lo haces podrás salir de esa casa y además estaríamos juntos y no puedes negar que sientes algo por mi- A penas le dije las ultimas palabras quiso soltarse y trato de empujarme, entonces la tome con fuerza y acerque más mi cuerpo y mi rostro al suyo -No, de mi lado no te escapas Martina, ya me canse de este jueguito, te di tiempo para que pensaras una respuesta, que estoy seguro que sabes muy bien-
-¿Quieres una respuesta? ¡Bien! TE ODIO, de verdad, solo quiero que salgas de mi vida y dejes de colocar todo dado vueltas-
-¿Quieres que me largue de tu vida? Bien, lo hago pero antes bésame y veremos si lo que dices es lo que sientes de verdad-
-No caeré en tu juego-
-¿De verdad? que lastima, no es una alternativa- Entonces, con sus manos aun sujetas firmemente, comencé a besarla de a poco por su cuello y continúe con su oreja. Podía sentir su respiración agitada y las ondas de placer que aquellos besos le daban, aun así ella seguía resistiéndose.
-Para- dijo apenas en un susurro –No hagas esto-
-¿Segura que quieres que pare? Vamos cariño, sabes muy bien que me amas, sabes que ambos podemos ser felices juntos, solo deja de ser tan testaruda- Le dije al oído.
-Franco… yo…- y antes de que pudiese decir algo junte sus labios a los míos y nos unimos en un beso lleno de pasión y deseo, pero ante todo era un beso lleno de amor. Solté sus manos y ella rodeo mi cuello apegándose más a mí.
-Se mi esposa, por favor acepta ser mi esposa, prometo que si te casas conmigo siempre te protegeré y te amare. Soy capaz de hacerte la mujer más feliz de la tierra y tu sola presencia ya me hace ser el hombre más feliz. Solo di si- Martina abrió sus ojos y los mantuvo en los míos un tiempo, su mano deambulo por mi rostro dejando huellas de que verdaderamente me quería y entonces volvió a cerrar los ojos, tomo un respiro y volvió a posarlos sobre los míos, entonces sus labios se curvaron en una sonrisa.
-Si-

viernes, 31 de agosto de 2012

Capitulo 52- “Solo un momento para explicar”



Franco

Su mano había quedado grabada en mi mejilla, si que tenía la mano pesada. Debo admitir que fui un idiota al decirle así las cosas, con lo temperamental que siempre a demostrado ser, era lógico que el hecho de que ya estaba enterado del matrimonio y que mi único plan había sido conquistar a otra chica para que mi abuelo desistiera de aquella idea, no le gustaría nada y mucho menos al saber que esa chica era ella. Si, es verdad que entre al maldito internado por que pensé que ahí encontraría una chica de la cual enamorarme y que quizás podría huir con ella y así zafarme del lio que mi abuelo estaba armando, pero cuando ella se metió en mi vida no fue por que la quisiera utilizar. Me enamore de ella sin intención alguna y eso tenía que explicárselo, necesitaba que ella supiera que lo que siento es real y no solo porque en ese entonces me convenía.

Después de aquella cacheta todos los posibles planes que estaba armando desde la noche anterior en mi mente, se fueron al traste.

“-Martina, detente- Le dije mientras la agarraba de un brazo y la acercaba a mi.
-Suéltame- Dio un tirón con su brazo para soltarse –Me iré a casa-
-¡No!- 
-Aun no soy tu esposa, así que no seguiré tus órdenes-
-No te estoy ordenando nada, pero no te vayas, por favor déjame explicarte-
-No tienes nada más que explicar, me quedo todo muy claro, así que me largo de aquí-
-Bien, entonces ándate, a ver como se lo toma tu padre, seguramente estará muy feliz de verte llegar tan solo un par de horas desde que te fuiste de casa- A penas se lo dije me arrepentí, su expresión cambio de la rabia al miedo, pero antes de que pudiera siquiera pensar en algo para retractarme de lo que había dicho, mi abuela nos interrumpió asomándose por la puerta con una expresión que claramente era de curiosidad.
-¿Esta todo bien, chicos?-
-Si abuela, no te preocupes, todo bien ¿Verdad Martina?- Me miro un segundo y entonces me sonrió falsamente y miro hacia mi abuela.
-Esta todo bien, no se preocupe, es solo que me he enamorado de su jardín, realmente es maravilloso ¿Quiere que la ayude en algo?-”

Y desde ese momento no he podido estar con ella a solas. Había estado todo el tiempo antes del almuerzo con mi abuela en la cocina, haciendo cualquier cosa que la mantuviera ocupada, luego en el almuerzo estuvo de lo más cordial con mi abuelo y mi primo, tanto así que después de terminar de retirar los platos de la mesa se fue a sentar con el Gaspar al living para jugar al play.

-Nosotros los dejamos durante un tiempo- Dijo mi abuelo.
-Tenemos la mala costumbre de dormir una siesta después de la comida- Le contó a Martina con una sonrisa.
-No se preocupen por mi, con mi madre solíamos hacer lo mismo-
-¿Y ahora no lo hacen?- Pregunto Gaspar.
-No seas entrometido- Le dije para que dejara de hablar del tema, Martina me frunció el ceño y entonces le sonrió a Gaspar.
-Mi madre murió hace unos años atrás-
-¡Oh, lo siento! No quería…-
-…No te preocupes, está todo bien-
-Bueno a veces es mejor tener a una madre muerta que a una con la que ni siquiera tienes buenos recuerdos-
-¡Gaspar! No digas esas cosas- Le reprendió mi abuela
-Bueno, entonces los dejamos- Dijo mi abuelo y ambos salieron de la habitación.
-La verdad es que estoy de acuerdo contigo… tan solo desearía que en vez de mi madre hubiera sido mi padre el que hubiese muerto-
-Las cosas nunca son como las queremos, el mundo se confabula para hacernos la vida una mierda-
-Jajajaja, si que eres positivo-
-Soy realista, que es mejor. Ven aquí y elije a lo que quieres jugar mientras instalo esto con el televisor- Gaspar le entrego una caja con varios CD de juegos. Por mi parte tome un libro que había en la vitrina y comencé a hojearlo.

Martina jugaba como toda una experta y Gaspar constantemente se quejaba de que le estaba haciendo trampa, pero por más que cambio de juego y escogió los que él creía que se le harían más difíciles no le funciono, realmente era buena con los videojuegos. En un momento en el que estaban en una batalla y Gaspar estaba perdiendo me llamo con urgencia.
-Ven aquí Franco, debes remplazarme durante unos minutos, las fuerzas enemigas han debido de poner algo malo en el plato de mi comida- Martina se reía como si estuviera dentro de un circo, realmente lo estaba pasando bien con Gaspar y aunque me alegraba verla feliz, me sentía celoso de no ser yo el motivo de su felicidad.
-Vete ya y evita los detalles ¿si?-
-Ten, y no pierdas- Me paso el control.
-Me lo dejas fácil- dije irónicamente.
-Mejor le colocamos pause, también necesito estirar un poco las piernas, saldré a tomar un poco de aire- Martina se levanto del piso y salió por la puerta de la cocina al patio.
-¿No se supone que ella venía a casa para fortalecer sus lazos antes del matrimonio?-
-Quieres callarte, no necesitabas ir al baño, pues bien no te quedes aquí por mí- Entonces deje el control del play en la mesa y seguí a Martina hasta el patio.

jueves, 30 de agosto de 2012

Capitulo 51- "Solo era un plan"


-La próxima vez que nos juntemos con ellos compórtate como una chica normal, siempre has sido buena para contestar ¿Que mierda te pasa ahora? Seguramente lo tenías todo planeado con ellos ¿verdad? Por esa razón él estaba aquí ¡¿Quieres hacerme pasar por un idiota?! Esta vez no te funciono- Mi papá entro gritando a la casa, no me atrevía ni siquiera a mirarlo.
-Papá yo no sabía nada, no sabía que era Franco- 
-Estuve toda la cena con ganas de darte una zurra y aun la tengo créeme, así que no tientes mi paciencia-
-Papito, no por favor, de verdad que no sabía nada-
-Cállate, hoy te salvas porque mañana debes estar presentable para ir a su casa, pero como se te ocurra volver a comportarte como hoy, vas a saber lo que es bueno. Lárgate a tu pieza y no te atrevas a asomar la nariz por la puerta, no quiero verte-
-Bueno-

¡Dios! estaba tan asustada, habían pasado cuatro días desde que Franco se había marchado y mi padre había llegado, las cosas habían cambiado tanto en esos días. Apenas tenía fuerzas para moverme, mi cuerpo estaba adolorido después de tantos golpes, cada movimiento me devolvía una punzada de dolor. La ultima golpiza que recibí fue cuando me contó lo del supuesto matrimonio arreglado, de haber sabido que el disque novio era Franco, me hubiera quedado callada. Es obvio que él debe tener algún plan para sacarnos de este problema y mañana sería el momento para arreglarlo todo, solo debía buscar una instancia donde podamos hablar a solas, además... debo admitir que la mitad de la noche me la pase aguantando las ganas de correr a sus brazos.

A penas si dormí  esperando a que el otro día llegara, durante la noche la Javiera llego a dormir a mi lado, ya me estaba acostumbrando a dormir con ella, desde que papá llegó le da miedo dormir sola y a mi no me molesta, así que cuando ya escucha que papá se va a la cama ella corre hasta mi pieza y calladita se mete a la cama para  evitar despertarme, claro que anoche no hubo necesidad, con o sin bulla me era imposible cerrar los ojos. A las 10 de la mañana el auto ya me estaba esperando,  me despedí de la nanita y mi hermana y luego me subí feliz al auto, sentía que podía respirar tranquila después de mucho tiempo.

Franco fue el primero en salir a recibirme.

-Cariño- Me dijo y me dio un abrazo, el cual esquive disimuladamente, mi espalda no estaba lista para un abrazo de bienvenida- ¿Pasa algo?- me dijo preocupado.
-No es nada ¿Estas bien?-
-Yo si, me preocupas más tu-
-Así que ya estas en casa, bienvenida- Su abuelo estaba asomado en la puerta- Vamos, no te quedes ahí, entra y así conoces a mi querida Bernarda- El abuelo entro a la casa, Franco tomo mi mano.
-Vamos te presentare a mi abuela... mi madre era muy parecida a ella- Sonrió y luego me arrastro hasta dentro de la casa. Su abuela era un amor, a penas entre a la cocina ella dejo de hacer las cosas en las que estaba ocupada y fue a saludarme.
-Si que eres hermosa, tal como Franco me había contado- ¿Franco le había contado?
-Gracias- le sonreí.
-¿Quieres un vaso de jugo? Acabo de terminar de prepararlo, es de manzana, estamos en temporada y la verdad es que los dos arboles que tenemos afuera ya no pueden más con tanta fruta- Me contó mientras me servía un vaso.
-La abuela tiene algunos arboles frutales en el patio-
-Deberías llevarla a ver el patio, no es por presumir pero realmente es una maravilla-
-Tienes razón podríamos ir a fuera mientras tu terminas de preparar el almuerzo-
-Esa es una buena idea- Me sonrió. Franco tomo mi mano y me llevó hasta el patio.

Realmente era hermoso, habían cinco arboles, un naranjo, dos manzanos, un guindal y un limón. El césped recorría todo el suelo hasta llegar a las raíces de los arboles, en donde de a poco su cantidad iba descendiendo. A un costado del lugar había una especie de mini huerta, allí habían tomates, lechugas, zanahorias y otras verduras que no alcance a reconocer, me quede un momento observando y dejando que mi mente vagara en pensamientos realmente poco importantes, entonces sentí un escalofrió en mi espalda y me di vuelta torpemente asustada. Franco tenía en una de sus manos un mechón de mi cabello y lo acariciaba con su pulgar, entonces lo soltó para con la misma mano acariciar mi rostro, cerré los ojos al sentir el contacto de su piel con la mía y dí un respiro de tranquilidad.

-Tu cabello... ¿es rubio?-
-Si...-
-¿Tu padre te obligo a teñirlo?-
-Si, quería que me viera decente para la cena-
-Lo siento, de haber sabido que se trataba de ti...-
-Espera... ¿quieres decir que estabas enterado desde antes? Creí que te habías enterado desde hace poco sobre el matrimonio arreglado-
-No, lo  sabía desde que entre al internado-
-Supongo que eso quiere decir que has estado preparando algo para zafarte de esto, ¿verdad?-
-¡Ja! Claro que me he estado preparando, solo que las cosas... cambiaron un poco-
-¿Que quieres decir con eso? ¿no estarás pensando en seguir adelante verdad?- Ambos nos quedamos en silencio un momento él dejo de acariciarme para unir sus manos con las mías -¿Que haces? Franco para con esto me estas asustando, solo dime que es lo que tenías planeado, dime cual era el plan, tal vez lo podamos arreglar-
-Jajajajaaja ¿El plan? jajaja es que aun no lo entiendes, mi plan eras tu. Me enamore de ti y pensé que con eso mi abuelo dejaría de molestarme con el tema, pensé que al conocerte él lo entendería... Irónico ¿no?- Solté sus manos como si me hubiera dado la corriente, sentí como mi sangre se arremolinaba en mis pómulos y entonces la rabia que había contenido en todos esos días broto.
-¡¿Estas diciendo que todo este tiempo... yo era solo tu maldito plan para salir de este problema?!- Él abrió sus ojos sorprendido.
-No, yo no quería decir eso...- Mi mano se movió sin pensarlo y le di una cachetada.
-¡Tu! ¡Todo este tiempo, tu solo querías conquistarme para tu propio beneficio!-