Ya eran las cuatro de la madrugada, Franco estaba dando cabezadas cada veinte segundos, por lo que seguramente no demoraría en quedarse dormido, así que le dije que mejor nos fuéramos a la cama. Me quede guardando el juego mientras el subía. Cuando entre a la habitación él estaba en el baño, así que aproveche ese instante para acomodar las cosas que traía en mi bolso en el armario, deje fuera el pijama para luego pasar al baño a colocármelo, pero entonces sentí el sonido del agua al caer de la ducha y como supuse que estaría metido ahí por un tiempo comencé a quitarme la ropa para colocármelo ya y así cuando el saliera yo ya estaría dormida. Pero nunca he sido buena calculando cosas así que justo en el momento en el que me sacaba la polera Franco salio del baño.
-Buen conjunto, creo que ese es nuevo ¿no?- Me dijo mientras caminaba como si nada hacia el ropero. Horrorizada tome la punta del cubrecamas y me tape lo más que pude.
-¿Que demonios haces aquí?-
-Bueno, esta también es mi habitación-
-No me refería a eso- Me miro con esa cara de no entender que querría decir- ¿No te estabas duchando?-
-¡Ah! te refieres a la ducha, claro pero se me olvido llevar la toalla así que he venido a buscarla, pero si tanto te molesta para la otra no la utilizare y saldré así no más del baño ¿te parece mejor?- Dijo mientras volvía a encerrarse en el baño.
Maldito, sabia muy bien como sacarme de mis casillas y ahora tendría que soportarlo durante todas las noches de mis vacaciones. Termine de colocarme el pijama y me acosté, por más que me daba vueltas en la cama no podía dormir, así que me levante y de mi bolso saque unos cigarros que llevaba siempre, por si acaso los necesitaba. Salí al balcón que teníamos en la habitación y lo encendí me apoye en el balcón y disfrute de la vista.
Nuestra habitación daba hacía la playa, que hoy se encontraba bañada por la hermosa luz de la luna llena. La briza del mar lograba que mi cabello danzara al son de su melodía. Un poco más alejado de la casa había un roquerio donde mamá solía llevarnos a ver como las olas rompían contra él, ella nos contaba que mi abuelo la llevaba de pequeña también a caminar por ahí, que era una especie de tradición familiar.
Esta propiedad había sido heredada por mi madre al morir mis abuelos, como ella se caso con vienes separados de mi padre, al morir esta pasó directamente a nosotras, además de otra propiedad que estaba en el interior. A mi hermana nunca le gusto esta casa, simplemente por que cuando veníamos siempre terminaba enferma, en cambio yo disfrutaba cada rincón de este lugar. Antes solía tener caballos pero al morir mamá, papá se deshizo de ellos, a mi me encantaba salir a cabalgar o simplemente quedarme horas en las caballerizas para cepillarles y mamá me dejaba hacerlo siempre que quería. En las tardes la música llenaba el lugar, con la Javiera desde pequeñas aprendimos a tocar instrumentos, ella tenía su violín y yo tocaba el piano que se encontraba aún en la sala y mis padres nos escuchaban y a veces hasta bailaban con la música que nosotras tocábamos. Cuando llego mi madrastra nos prohibió tocar, voto el violín de mi hermana y el piano que teníamos en la otra casa lo mando a quemar, solo el que estaba acá se había alcanzado a salvar ya que papá no la traía a este lugar. Normalmente mi padre solía venir aquí para recordar a mi madre, por eso ella no solía venir a esta casa, pero al parecer eso había cambiado y esto me concordaba con los cambios que se habían realizado.
-Te vas a quemar los dedos- Interrumpió mis pensamientos tan sorpresibamente que di un salto y el cigarro se me callo- Pensé que ya lo habías dejado-
-Si, bueno en realidad solo fumo en ocasiones-
-¿Estas nerviosa?-
-No ¿Por qué debería?-
-Lo mismo creo, pero tus actos dicen otra cosa-
-No trates de psicoanalizarme ¿quieres?-
-Esta bien ¿Nos vamos ya a la cama?-
-Ve tu, ya te seguiré luego-
-No es necesario que estés nerviosa por esto, sabes que no te voy a hacer nada-
-Lo sé- Dije mientras lo veía acercarse a mi.
-Te quiero y no sabes cuando deseo una noche contigo, pero jamás lo haré sin que tu lo quieras. Además prometí que te esperaría al finalizar las vacaciones y lo cumpliré, así que deja ya de llenarte los pulmones de humo y ven conmigo- Tomo mi mano con fuerza y me llevo a la cama. Ambos nos quedamos dormidos de inmediato, realmente estábamos exhaustos.

a las 4 de la mañana!!!!!!... sta bien loquilla Martina..jejejejejeje.. y ps Franco es todo un caballero......ayyy ya uiero otro... me encanta como stas llevando la hstoria... ojala y esta tontilla lo acepte.... XD
ResponderEliminarsuspiro por franco esta super soñado <3<3<3<3<3 excelente capitulo =D
ResponderEliminar=) cada cosa q pasa en la historia hace que nascan ideas de viajes y sensaciones :)
ResponderEliminarsigue subiendo cap :) adoro esta historia nwn