Ni siquiera me di el tiempo de meditar lo que hacia, me acerque a ella y la abofetee.
-¡¿Que mierda estas haciendo?!- Le grite.
-Me golpeaste- Me dijo Javiera mientras se acariciaba el rostro.
-¡¿Te has vuelto loca?! ¿Que haces con este tipo?-
-¿Y esta quien es?- Dijo ese desgraciado, me di la vuelta para mirarlo pero no era necesario pues él ya estaba al lado de Javiera abrazandola -¿Estas bien?-
-Si, estoy bien- Dijo poniendose de pie -Es mi hermana-
-Martina, mejor vamonos- Me dijo Franco mientras me tomaba por los hombros- Creo que estas muy alterada, después te arrepentirás de lo que estas haciendo-
-Pero...- Me quede mirándolo a los ojos- Esta bien-
-Así que ya están de novios ¿verdad?- Hablo Javiera- ¿Que es lo que te molesta Martina?¿Que yo me este acostando con Leo o que tu ya no tengas posibilidad de hacerlo con él?-
-Tu eres realmente estúpida- Dios me comían las manos por volver a darle una cachetada, pero Franco seguía sosteniéndome- No somos novios y si lo fuéramos no es asunto tuyo, así como no es mi asunto esto, yo desde ahora no me fijo más en ti, has lo que quieras y vive como sea, tu a mi ya me das igual- Le dije y me solté de Franco para salir de aquella habitación.
Me senté en unas de las bancas que habían en el patio, Franco se sentó a mi lado pero no dijo nada. No podía creer como ella se estaba acostando con ese chico, apenas si lo conocía y ya estaba en su cama, no podía entender en que momento todo había cambiado tanto. Moría de ganas de fumar, pero no me atrevía a hacerlo frente a Franco, sabía que le molestaba y ahora que conocía el motivo con mayor razón me sentiría incomoda. Me encontré mirándolo sin darme cuenta, él se percato y me devolvió la mirada.
-¿Estas bien?-
-Si, gracias-
-Creo que no deberías hacer tanto escándalo por algo como "eso"-
-¿Por algo como "eso"? ¿Es que acaso lo vez tan natural?-
-Por supuesto-
-Es una niña, solo tiene 15 años-
-Ya ¿y?-
-Que no es normal, menos con ese chico que ni siquiera lo conoce ¡apenas llego ayer!-
-Ya, comprendo tu punto de vista, pero creo que estas confundiendo roles-
-¿Como?-
-Martina, ella es tu hermana, no tu hija. Se supone que ella debería acudir a ti para contarte estas cosas y reírse juntas, quizás también para que la ayudes si tiene dudas, pero tu al encontrarla en esa situación la avergonzaste, delante del chico con el que estaba- Me quede callada, tenía razón pero yo estaba acostumbrada a esto, me había obligado a ocuparme de ella a protegerla y termine alejándola, quizás mi reacción no fue correcta, pero hice lo que sentí. Ya no quería pensar más en esto.
Con todo el escándalo perdí la oportunidad de hablar con Leo sobre lo que de verdad me interesaba preguntarle sobre los tatuajes, me intrigaba saber si serían capaz de taparme todas las cicatrices que tenía en el cuerpo, aunque claro me daba vergüenza pensar en que él tendría que verlas.
-¿Te puedo hacer una pregunta?- Me saco de mis pensamientos Franco.
-¿Vas a comenzar de nuevo con las preguntas?-
-¿Puedo o no?-
-Esta bien, dime-
-¿Porque tu hermana no tiene tantas cicatrices como tu?- Me quede helada, no esperaba que preguntara eso, seguramente era obvio que lo notaría, más que mal a mi ya me había visto casi desnuda. Con solo pensar en eso me ruborice.
-Ah... bueno eso es por que no solía dejar que mi padre o mi madrastra la tocaran... Naturalmente que yo me metiera no era del agrado de ellos así que terminaba recibiendo el doble del castigo que le darían a ella. A veces no alcanzaba a llegar a tiempo y bueno la castigaban, pero cuando podía trataba de evitarlo... Era una estúpida- Termine por decir.
-No eras estúpida- Me dijo mientras con su mano acariciaba mi mejilla y a mi me dio un escalofrió - ¿Entonces la flor que se hizo...?- Sentí una punzada de celos en mi pecho.
-¡Oh! ¿Tanto la miraste que te fijaste en su tatuaje?- Dije sin pensar.
-Me llamo la atención- Respondió sin notar el cambio de mi voz.
-Ahí tenía la marca más fea, una quemadura de cigarro, se la hizo mi madrastra una vez que yo debía quedarme hasta más tarde en el colegio-
-Oh, ya veo... ¿Es por eso que quieres hablar con Leo?-
-Solo me pediste una pregunta y creo que ya la respondí-
-Si, pero... -Se quedo un rato callado, miraba fijo hacia una dirección así que de curiosa mire hacia donde él lo hacía -¿Esa no es Cristina?- Dijo.
Había llegado al internado, desde lejos podía notar como discutía con su mamá. Lo más extraño de todo es que la madre superiora y la hermana Ester se encontraban con ellas tratando de que terminaran la discusión, entonces Cristina salio corriendo hacía las escaleras. Sin pensarlo la seguí. Llegue a la pieza y antes de cerrar la puerta Franco la tomo, lo mire un momento y luego entre en la habitación, él cerro la puerta. Cristina no estaba ahí, así que supuse que estaría en el baño, pregunte en voz alta si estaba bien, entonces salio detrás de la cortina y se colgó de mi cuello llorando como si la estuvieran torturando por dentro, no supe que hacer y solo la abrace.

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