Cristina ya estaba algo más calmada, yo aun no podía creer todo lo que me había contado. Había tratado de convencerla sobre denunciar a su parastro, pero me fue imposible lograrlo. Luego de que me dijera que lo haría si yo demandaba a mi papá por maltrato, deje de insistir... No por que estuviera de acuerdo con su decisión, más bien por que podía comprender el motivo de no hacerlo, vergüenza. Aunque a mi parecer los golpes que yo había recibido eran nada en comparación a lo que ella vivía, igual podía comprender la vergüenza que sentiría de tener una familia así, que todos te miran como si fueras la mujer más desgraciada del mundo o como si no fueras nadie, además ella debería pasar por un montón de procesos en los cuales su familia se destruiría, donde su madre quedaría desprotegida y donde además perdería la poca relación que con ella mantenía, sin duda alguna no estaba de acuerdo con su decisión, pero la comprendía.
Mientras trataba de que se calmara y se quedara dormida, sentí el golpe fuerte que hizo la puerta al abrirse. Miguel entró a la habitación y se acerco a Cristina, ella se levanto de la cama y entonces él la abrazo. Me salí de la cama para darle espacio.
-Mi niña ¿que fue lo que te hizo ese viejo? -Le dijo Miguel mientras le acariciaba la cabeza, Cristina lloraba más que antes.
-Perdóname, yo no quería, él me obligo-
-¿Por que me pides perdón? no fue tu culpa amor-
-No quería, yo no quería, yo solo deseaba que fueras tu y nadie más, no quería estar con nadie más-
-Tranquila amor, tranquila, ya pasara todo, solo debemos estar juntos, ya veras como todo esto pasara. Ahora lo importante es que lo demandemos y que ese desgraciado pague por lo que hizo-
-¡No!-
-¿No?-
-Por favor, no quiero volver a verlo-
-Pero amor...-
-Miguel, por favor, no quiero volver a contar todo, no quiero recordarlo y no quiero que nadie me toque o me revise, por favor. Además no puedo, mi mamá se quedaría en la calle, no tiene donde ir, por favor, entiéndeme-
-Esta bien amor, esta bien, lo discutiremos más tarde, ahora no, ahora descansa, debes dormir-
-Yo quiero darme una ducha...- Y siguió hablando con él, pero yo ya no escuche más que sus voces a lo lejos, Franco entro por la puerta y capto toda mi atención, me movió las cejas para que me acercara a él.
-¿Que pasa?- Le dije, me tomo del brazo y me saco de la habitación y cerro la puerta.
-Dales un poco de intimidad-
-¡Ha! no lo había pensado, que tonta-
-Vamos a dar una vuelta-
-Pero ¿La dejo sola?-
-No esta sola-
-Tienes razón-
-vamos a dar una vuelta quieres- Dijo pero antes de que pudiera responderalgo se puso a caminar, así que no me quedo otra que seguirlo.
-¿A donde vamos?-
-A sentarnos a una banca-
-¿Para que?-
-Para que conversemos-
-¿Conversar que cosa?-
-Ya lo conversaremos allá-
-¿Y por que no puede ser aquí?-
-Pues, por que no quiero-
-¿Y no se te ocurrió pensar en lo que yo quiero?-
-La verdad es que lo pensé, pero se que si te doy a elegir lo más probable es que no arreglemos nada y te vayas por tu cuenta, así que prefiero ignorar tus deseos, por lo menos por ahora- Me quede callada, ya que tenía razón así que lo seguí en silencio hasta una banca que estaba a la sombra de un árbol, nos sentamos unos momentos y como yo no quería romper el silencio espere a que él hablara. Habrán pasado unos 10 minutos en los que estuvo callado, no entendía porque pero no sería yo quien hablara primero, así que seguí esperando hasta que una chica de cabello corto color castaño oscuro, con un pircing en la ceja y un tatuaje en el brazo se acerco a nosotros, al verla supe de inmediato que era pariente de Leo, pues eran muy parecidos.
-Hola Franco-
-Hola- Le dijo él sin mucho interés, ella se acerco un poco más a él y acaricio su rostro, él se dejo.
-¿Has visto a mi hermano?-
-Desde esta mañana que no lo veo-
-Oh, bien, eso quiere decir que no debe estar en tu cuarto-
-La verdad no lo se, pero no creo-
-Ya veo... ¿Estas muy ocupado?- Dijo mientras me miro de arriba a bajo.
-¿Por que preguntas?-
-Bueno, si tu pieza esta sola y tu desocupado, podríamos divertirnos un poco- Dijo, mientras a mi me daba un colapso nervioso. Me dieron ganas de golpearla, pero me contuve. Lo mire a él durante unos segundos para ver que hacia, pero él no se inmuto.
-Tal vez otro día cariño, hoy no puedo, tengo algo que resolver-
-¿Con esta?- Dijo levantando una ceja.
-Pues para que sepas esta tiene nombre- Le dije mientras me ponía de pie- Me llamo Martina, y más te vale aprendértelo por que para la próxima vez que te refieras a mi de esa forma, no te quedara boca para volver hacerlo- Ella me miro con enojo y luego vio a Franco que se destornillaba de risa, entonces se dio media vuelta y se marcho- ¿Y tu estúpido, de que rayos te ríes?-
-Desde hace un tiempo que no te veía tan... ruda, por decirlo de alguna forma-
-Esa chica es una estúpida-
-¿Que te hizo? Yo no vi que te hiciera nada, solo me hablo a mi- Me dije medio sonriendo de forma picara.
-Pues eso ya no importa, mejor me iré a buscar algo para que Cristina coma y así también me voy a mi recamara, necesito repasar algunas materias-
Me fui de su lado y él no me siguió, así que al final ni me entere de lo que quería que habláramos, pero no importaba seguramente ya se daría una oportunidad para conversarlo.

no puedes escribir y dejarnos sin saber que le dirá ,, !!!!!!! escribe mujer escribe mas ,, te adoro mariiipaz ,, eres seca !!!!
ResponderEliminarAm.. q bonito, cap, Miguel es un amor verdad q bueno q le ayudara a superarlo eso esta muy bien, am pero dime por q lo dejaste tan corto, nos has tenido muy abandonadas, pero bueno por lo menos nos haz dado señales de q si la vas a seguir.. grax...;D...
ResponderEliminar