lunes, 26 de marzo de 2012

Capitulo 3 - "Amenazas"


 Los días fueron pasando, Luisa no tardo en venir a pagar por el beneficio de nuestra protección, claro que cuando llego traía un peinado nuevo, muy corto para que haya sido su elección. Franco resulto ser mi compañero de clases, de hecho resulto ser mi compañero de asiento algo que me tenia furiosa. Normalmente me sentaba sola, ya que la madre superiora decido sacarme del curso donde estaban las demás chicas, en este curso nadie se atrevía a hablarme y yo tampoco quería que se me acercaran. Cuando llegó a la sala estábamos en clases de matemáticas, el profesor Alejandro lo mando a sentarse a mi lado, a pesar de todos los reclamos que expuse para que no lo hiciera, realmente todo eso fue una absoluta estupidez, pues no sirvió de nada. Con él las cosas cada vez se hacían más complicadas, ya que por más que intentamos hacerle daño nunca lo lográbamos, los tipos que mandamos a que le dieran un escarmiento terminaron mucho peor de lo que él debería haber quedado y luego resulto que ya nadie se atrevía a acercarcele por lo que mandar a otros ya era una alternativa tachada, ahora debíamos hacer algo nosotras, así no habría error, el problema era que aun no se nos ocurría nada.

Los días fueron pasando y a medida que pasaban las cosas estaban peor, él comenzó a tener popularidad por lo que varios chicos lo comenzaron a seguir. Mientras a mi se me ocurría algo que hacer para causarle daño, hacia pequeñas cosas que le llevaba a tener problemas con las hermanas por lo que en más de una oportunidad recibió azotainas por mi culpa. Él se había convertido en mi enemigo personal y yo era lo mismo para él.

Durante las clases de la hermana Ángeles debíamos trabajar en equipos, estábamos creando una publicidad para un equipo electrónico, yo no tenía interés en hacerlo, pero él lo hacia con ahinco, mientras yo me limaba las uñas comenzó a hablarme

-¿Tienes algo personal conmigo?-
-¿Me hablas a mi?-
-Si-
-Tu te metiste con nosotras-
-¿Cuando no acepte pagar por tus "servicios"?- Lo dijo con una sonrisa irónica en su rostro, era lógico que los rumores ya habían llegado a él.
-No me interesa hablar contigo-
-Pues yo quiero que me des algunas explicaciones, por lo que me escucharas quieras o no-
-Te dije que no me interesa hablar contigo-
-¿Bueno y que vas a hacer para que deje de hablarte?- Lo mire fijo por un segundo y luego me levante de la silla y le di una cachetada-
-¡Deja de manosearme! imbécil- Todos en la sala se quedaron callados, la hermana Ángeles corrió hasta donde estaba.
-¿Que es lo que pasa?-
-Nada, solo que no para de tocarme las piernas y me siento muy incomoda, no quiero estar junto a él, me da miedo- Dije tratando de forzar el llanto
-Yo no he hecho nada- fue lo único que dijo
-Con eso me amenazo, me dijo que si decía algo nadie me creería- Comencé a llorar, la hermana lo envió con la hermana superiora y con él una nota del porque lo enviaba, al cerrar la puerta me miro con cara de asesino y yo le guiñe el ojo con una sonrisa a lo largo de mi rostro.

Al salir de clases las chicas me esperaban en la puerta, nos íbamos a sentar a una de las bancas que daban a los jardines traseros, allí solo pasaba quienes quisieran hablar con nosotras, por lo que no era muy concurrido. Estuvimos allí durante unas horas, hablábamos de nuestro día, las muchachas se rieron de lo lindo con lo que había pasado en mi clase y me pedían más detalles. Las horas pasaron y comenzó a hacerse tarde por lo que  me levante para ir a mi habitación ya que debía arreglarme para las transacciones que realizaríamos más tarde, cuando doblábamos la esquina apareció Franco junto con otros chicos, estos se encargaron de mantener a las demás lejos de mi, mientras él me acorralo entre él y la pared.

-Para de meterme en problemas-
-Claro, solo por que me lo pides- Le dije
-No t lo estoy pidiendo, te lo estoy ordenando-
-Jajajajaja ¿si?¿y desde cuando yo sigo tus ordenes?-
-Desde ahora muñequita-
-Ve a decirle así a otra que te lo aguante- le dije mientras lo empujaba para salir de entre él y la pared.
-Te lo estoy advirtiendo, deja de buscarme por que me vas a encontrar- Me tomo las manos con una sola de las suyas y las sujeto sobre mi cabeza, con la otra comenzó a recorrer mi cuerpo- No vuelvas a decir cosas que no he hecho, por que créeme, todo lo voy a hacer realidad- luego intento besar mi cuello pero me percate antes y le propine un golpe en sus partes con mi rodilla por lo que me soltó.
-Lindo, esto tiene otro precio y otro horario de negociar, pero no te ilusiones, tu jamás podrás pagar lo que vale, créelo- 

Lo deje ahí y yo me fui, las chicas me siguieron, pero nadie dijo nada de lo sucedido.

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