viernes, 30 de marzo de 2012

Capitulo 9- "Desarmada"

Al abrir los ojos note que estaba en mi cama, estaba tapada con una de las frazadas que suelo dejar en una silla que da a la ventana, por esta entraba el sol, al parecer era tarde, me di la vuelta para ver la hora en el reloj que tenía en el velador, eran las 4 de la tarde. En la habitación no había nadie más que yo, seguramente Cristina había dado una excusa por mi falta, volví a acostarme y taparme. Intente recordar que había pasado anoche pues lo ultimo que recordaba era... ¡Demonios! ¿que es lo que había hecho?, me había dejado en evidencia delante de mi enemigo ¿como podía haber sido tan idiota?... Quería que la tierra se abriera y me tragara, comencé a hiperventilar sin saber que hacer, volví a sentarme para beber un poco de agua, trate de respirara despacio. ¡Dios! no podía creer que él había visto mis marcas, que me había visto llorar, seguramente ya toda la escuela lo sabía, lo débil que en verdad era, todos estarían riéndose a mis espaldas, Cristina debió dejarme dormir para que no notara las burlas que los demás deben estar haciendo sobre mi.

Desesperada me volví a meter a la cama y me tape hasta la cabeza, no quería salir de la habitación, no quería que nadie me viera, pero entonces sentí como la puerta se abría.

-Ya basta, te dije que esta bien- Era la voz de Cristina ¿Pero con quien hablaba?
-¿Estas segura? si esta bien ¿porque no fue a clases?- Era la voz de Franco
-Eso no es asunto tuyo, ya lárgate-
-Esta bien, pero cuando despierte dile que me busque, quiero hablar con ella-
-¿Y porque crees que le daría tu recado?-
-Ok, entonces me quedare aquí hasta que despierte-
-Esta bien, rayos, bien le diré que te busque, ahora lárgate-
-¿Quieres que yo también envíe algún recado?-
-Ya vete- Sentí como lo empujo y cerro la puerta -Maldito idiota, porque tenía que ser su amigo, demonios ¡en que líos me había metido!- Asome mi cabeza entre las sabanas para mirarla.
-¿De que hablas?- Cristina se sorprendió.
-Dios, que susto ¿estas bien? ¿hace cuanto estas despierta? ¿Te despertamos nosotros? lo siento, no quise hablar tan alto, pero ese tipo no se da por vencido-
-¿Era Franco?-
-Si, esta preocupado por ti- me dijo, levantando una ceja y sonriéndome.
-¿Porque?-
-¿Como porque? anoche te quedaste dormida sobre él, luego te cargó hasta acá y tu no despertaste esta mañana, anoche te vi tan débil que creí que no estabas bien por lo que no te desperté, dije que tenias fiebre ¿Que fue lo que paso anoche?-
-¿Como que fue lo que paso? ¿Es que acaso no lo sabes?-
-Claro que no ¿Como lo sabría si acabas de despertar?-
-¿Él no te dijo nada?-
-Me dijo que no te había hecho nada, pero más que eso no, dijo que tu me lo contarías luego-
-¿O sea que nadie sabe nada?-
-Me puedes decir que demonios paso anoche, todo esta vuelto de cabeza, él preocupado por ti y tu con él-
-No, yo con él nada-
-¿Como nada?-
-Nada, así de simple, anoche solo fueron malos entendidos-
-¿Que tipo de malos entendidos?- La quede mirando un segundo, ella me estaba pidiendo explicaciones, ella que no había llegado anoche, si hubiese estado nada hubiese ocurrido.
-¿Donde estabas anoche?-
-¿Que?- Vi como su rostro se descompuso
-¿Que donde estuviste anoche? Si salí sola es porque tu no estabas aquí, vamos dime ¿donde estabas?-
-Yo... andaba... solo salí a caminar-
-¿Durante más de dos horas?-
-Necesitaba despejarme-
-No me mientas- le dije y ella desvió la mirada.
-¿En que andas Cristina?-
-En nada, no es nada malo, solo que me gustaría mantenerlo para mi-
-Pero Franco lo sabe-
-No se lo dije yo-
-O sea que otra persona lo sabe-
-¿Porque cambias el tema? estábamos hablando de ti-
-¿Quieres que te cuente? bien pero luego tu debes contar-
-Esta bien- 
-Bien, anoche me fui para ver si llegaba alguien, la verdad necesitaba salir de la habitación, te espere unas dos horas pero no llegaste así que me fui, después de un rato de estar ahí sola llegó este tipo, con un saco lleno de mercadería, sabía que no podría convencerlo como a los demás así que le dije que no estaba haciendo tratos esa noche, pero no me hizo caso, cuando me quise marchar me tomo de un brazo y al tirar se me salio el chaleco, comprenderás que vio mis brazos y yo como una estúpida no supe que hacer, comencé a llorar como una loca y después...- me quede en silencio recordando lo que había pasado.
-Después... ¿que?-
-Bueno, después el me cubrió con el chaleco y me abrazo-
-¿Te abrazo?-
-Si... y yo a él, aunque no pare de llorar... no recuerdo más que eso-

Él me había consolado, me había abrazado y me había acariciado... Él no se burlo, al contrario, me ayudo... Dios ¿y eso que significaba? ¿como lo iba a mirar a la cara? No podía verlo, no estaba preparada para eso. Me adentre tanto en mis pensamientos que se me olvido que Cristina debía contarme donde había estado, pero la verdad es que en estos momentos no podía pensar en otra cosa que en la noche pasada. Me sentía indefensa como un cachorro herido bajo una intensa lluvia. 

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