miércoles, 4 de abril de 2012

Capitulo 14 -"Derrumbado"

Franco

Después de dejar a Javiera en su cuarto, corrí en busca de Martina, golpee la puerta de su pieza y me abrió Cristina.

-¿Que paso?- Me preguntó.
-¿Que paso de que?-
-¿Le hiciste algo?-
-Claro que no, no fui yo-
-¿Sabes que le paso?-
-Tengo una idea-
-Pasa- Me dijo mientras abría más la puerta y se quitaba de la entrada -Esta en el baño, Cuando yo llegue ella ya estaba dentro, lleva ya casi media hora, por más que le hablo no contesta, no se que hacer-
-¿Media hora? No me di cuenta como paso el tiempo-
-Dime que pasó- Yo le conté más o menos lo que sabía, al terminar, ambos nos quedamos en silencio- No me esperaba eso, bueno su padre jamás la visita, eso es algo que todas sabemos y tenemos claro, es un tema que no se toca-
-Bueno creo que no se toca por que le afecta-
-Eso es obvio, todas evitamos hablar los temas que nos afectan-
-¿Y que es lo que esta haciendo en el baño?-
-No lo sé, al comienzo creo que empezó a tirar cosas, se escuchaba mucho ruido pero ahora ultimo no se escucha nada-
-¿Como no se escucha nada?- Le pregunte comenzando a asustarme.
-Nada, no me contesta cuando le hablo y no escucho nada- Me pare de la cama y camine hasta la puerta del baño.
-¿No has intentado abrir la puerta?-
-¿Y como?-
-Bueno no sé ¿tirándola?-

Golpee la puerta para ver si me contestaba, pero no lo hizo. Trate de hablarle pero tampoco funciono, por más que la llame y grite y amenace con tirar la puerta, el silencio se mantuvo, entonces una idea se me atravesó por la cabeza, no seguí pensando y comencé a empujar la puerta con mi hombro, como no resultaba cada vez lo golpeaba más. Entre los gritos de Cristina que me pedía que no siguiera y entre los golpes que sentía en mi hombro no note cuando la puerta cedió, pase de largo con el ultimo golpe y me resbale con agua que estaba regada por todos lados, trate de pararme para ver que pasaba, cuando sentí el grito agudo y de terror de Cristina. El agua provenía de la tina que estaba desbordándose y entonces todo pareció andar en cámara lenta, Cristina corriendo a la tina y tratando de levantar algo, cuando me di cuenta que era corrí y la empuje para que se quitara, saque a Martina de la tina y luego la coloque en el suelo, revise su pulso y vi si estaba respirando, no logre distinguir si estaba respirando pero aun mantenía un pulso despacio, comencé a realizarle respiración boca a boca hasta que por fin recobro la respiración y comenzó a expulsar agua por su boca, me relaje y le di espacio, tocio por un momento y abrió los ojos tomando una gran bocanada de aire.

-¿Estas bien? ¡Dios, estas bien! Gracias a Dios- Dijo Cristina entre llanto y la abrazó.
-Déjala, dale espacio para que respire- le dije.
-Si, esta bien, esta bien- Dijo mientras se alejaba de ella.
-Yo iré a la pieza -Le dije mientras me levantaba del piso- Traeré ropa para que se la cambies-
-Ya, tienes razón, hay que sacarle esto que esta todo mojado, oye y ¿no sera mejor avisar a las monjas? Digo para que la lleven a un medico-
-Esta bien, creo que solo alcanzó a estar unos segundos sumergida, no sé si es bueno que las monjas se enteren, no creo que sea bueno que avisen a sus padres-
-No- dijo Martina con una voz muy despacio- por favor-
-Esta bien linda, no te preocupes, no le diré nada a nadie- Le dijo Cristina acariciándole el cabello.

Salí de la habitación y busque algo de ropa para entregarle, se la pase y luego me senté en su cama. Di un respiro y luego tome los cigarrillos que habían en el velador, los saque y luego los rompí, abrí todos sus cajones y revise su velador en busca de algo que fuera corta-punzante, tijeras, corta-uñas cualquier cosa que tuviera algo de filo, fui al baño e hice lo mismo y luego los tire a la basura. Ambas me miraban sin comprender lo que hacia, me dirigí hasta ella y tome a Martina en brazos, la deje en su cama, luego volví al baño, saque la bolsa de la basura, la cerré y me la lleve fuera de esa habitación, antes de salir le dije a Cristina que no la dejara sola, que yo ya volvería.

Me dirigí a mi habitación, en el camino la tire la bolsa a un basurero y en cuanto entre a mi habitación y supe que estaba solo, me derrumbe, mis fuerzas se acabaron y caí sentado. Apoyado en la puerta comencé a llorar como un niño, agradecía no haber esperado más tiempo para abrir aquella maldita puerta.


1 comentario:

  1. XD....pero en estaba pensando... bno espero y esa imaginación tuya te lleve a algo muy bno; me superencantaron...hay q emocion... siocurre algo lindo entre estos 2 tipos... ;D

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