Como aun no llegaba, decidí darme un baño de tina, así me relajaría y además me sacaría toda la tierra que se me pego cuando nos caímos. Tome mi mp3 y coloque la música a todo volumen, tome una toalla y me metí al baño, cerré la cortina y me desvestí mientras la tina se llenaba. Me introduje tratando de que los cables no tocaran el agua y me quede durante un buen rato ahí, pensando en todo lo que había vivido en ese día. Mi primer beso de verdad había sido algo genial y me sentía bien de que haya sido con Franco y no con otro, sin embargo eso no me hacia sentir que fuera lo correcto o que sintiera algo por él y con algo me refería a amor.
Recuerdo que cuando eramos pequeñas, mamá cada noche nos contaba historias de princesas rescatadas por un príncipe, él cual terminaba siempre besándola o como decía ella "dándole su primer beso de amor verdadero" muchas veces pregunte como sabría cuando y como seria mi beso de amor verdadero y ella siempre contestaba que eramos muy pequeñas para pensar en eso, pero que lo sabríamos por que llegaría el hombre perfecto, con el cual nos sentiríamos a gusto y con quien podríamos ser nosotras mismas. Con él podía ser simplemente yo, eso era cierto, pero era yo una persona que pudiese sentir amor por otra, realmente en estos momentos no me sentía apta para hacerlo ¿como amar a otro, si aun no siento amor por mi?.
Salí de la tina prácticamente por que ya había pasado un tiempo y Franco no tardaría en llegar, prefería que me encontrara ya durmiendo que en el baño, no tenía ganas de hablar con él, necesitaba ordenar mi cabeza si no terminaría nuevamente besándolo. Me coloque las bragas, tome la crema y coloque mi pierna sobre el mueble donde dejamos esas cosas, sin fijarme solté el mp3 y al ver que se iba a caer tuve la reacción más estúpida y trae de atajarlo a pesar de saber que no alcanzaría a tomarlo. Termine en el suelo de espalda y al golpearme la cabeza se me escapo un "¡Ay!" y todo paso rápido, vi (en posición invertida ya que aun seguía en el suelo) como la cortina se corría para dejar que Franco entrara, vi como su expresión cambio y se sonrojo, en ese momento me percate que solo tenía puestas las bragas, me levante velozmente mientras le gritaba que saliera de ahí, tome la toalla y me cubrí.
-¿Estas bien?-
-¿En que momento llegaste? ¿Como te atreves a entrar al baño cuando estoy en el?-
-Lo siento -Dijo algo aturdido- No esperaba, bueno no fue intencional, sentí que te caíste y me preocupe, solo quería ver si estabas bien, no lo pensé-
-Claro que no lo pensaste idiota ¿quieres salir de una puta vez del baño?-
-Esta bien, te espero afuera-
Que vergüenza, quería hacer un hoyo y enterrarme pero tendría que tomar valor para volver a verle el rostro, de solo pensar que me había visto semi... ¡Dios! no podía ni terminar la palabra. Me sentía tan ofuscada y humillada, este día había sido demasiado para mi.
Me coloque mi pijama y salí del baño con la frente en alto, él estaba estirado en la cama de la Cristina, leyendo exactamente el mismo libro de la mañana y todo se volvió un dejavu, tome el secador y lo conecte al enchufe que había al lado de mi velador y comencé a secarme el cabello. Trate de no mirarlo y me tire todo el pelo hacia delante para secar la parte que queda en la nuca. Termine de secarme el cabello y él continuaba leyendo, entonces tome el peine y comencé a cepillarme, sin darme cuenta comencé a tararear, él me observo por el rabillo del ojo por un segundo y luego volvió a su lectura. Después de todo el día que habíamos pasado juntos, me sentía muy incomoda con el silencio que ahora había entre los dos, pero no sería yo quien diera el brazo a torcer y le hablaría. Deje el cepillo en el velador y me metí a la cama, le di la espalda y trate de quedarme dormida, aunque sabía que dormir esa noche sería casi imposible.
-¿Estas bien?-
-¿En que momento llegaste? ¿Como te atreves a entrar al baño cuando estoy en el?-
-Lo siento -Dijo algo aturdido- No esperaba, bueno no fue intencional, sentí que te caíste y me preocupe, solo quería ver si estabas bien, no lo pensé-
-Claro que no lo pensaste idiota ¿quieres salir de una puta vez del baño?-
-Esta bien, te espero afuera-
Que vergüenza, quería hacer un hoyo y enterrarme pero tendría que tomar valor para volver a verle el rostro, de solo pensar que me había visto semi... ¡Dios! no podía ni terminar la palabra. Me sentía tan ofuscada y humillada, este día había sido demasiado para mi.
Me coloque mi pijama y salí del baño con la frente en alto, él estaba estirado en la cama de la Cristina, leyendo exactamente el mismo libro de la mañana y todo se volvió un dejavu, tome el secador y lo conecte al enchufe que había al lado de mi velador y comencé a secarme el cabello. Trate de no mirarlo y me tire todo el pelo hacia delante para secar la parte que queda en la nuca. Termine de secarme el cabello y él continuaba leyendo, entonces tome el peine y comencé a cepillarme, sin darme cuenta comencé a tararear, él me observo por el rabillo del ojo por un segundo y luego volvió a su lectura. Después de todo el día que habíamos pasado juntos, me sentía muy incomoda con el silencio que ahora había entre los dos, pero no sería yo quien diera el brazo a torcer y le hablaría. Deje el cepillo en el velador y me metí a la cama, le di la espalda y trate de quedarme dormida, aunque sabía que dormir esa noche sería casi imposible.

XD.. la vio o solo de reojo.. ya quiero q esta parte la cuente.. él...esta hermosisimo...
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