Franco
Al final no alcance a decirle nada, ella se fue a su pieza y yo la verdad no la seguí pues me había arrepentido de tener esa conversación con ella, la verdad no era el momento adecuado y tal vez su reacción no hubiese sido la mejor, por esto decidí que lo dejaría para más adelante. Ese día lunes me di cuenta de que Leo era nuestro compañero en clases y para colmo en los ramos electivos el quedaba con Martina, ambos en Historia y yo por supuesto me separaba de ella para tomar mi asignatura de Literatura. Con este cambio Martina se fue acercando más a Leo y comenzaron a conversar más de lo que a mi me hubiese gustado. Los días pasaban lentamente pero aun así avanzaban y yo seguía sin poder acercarme a ella de la forma que yo deseaba. Después de ese fin de semana todo cambio, pues yo deje de seguirla a todos lados y ella comenzó a estar cada vez más pegada a Cristina, sin embargo siempre estábamos juntos un momento del día, o la buscaba yo o ella llegaba a mi lado.
Un noche que había estado compartiendo con los muchachos al volver a mi habitación me la encontré allí, estaba sin polera ni sujetador, pero tenía una sabana que cubría su delantera. Leo le estaba haciendo un tatuaje en su espalda, ya estaba terminando. Era una enredadera que crecía desde lo bajo de su espalda hasta el inicio de su cuello y pasaba por sus hombros. En realidad el dibujo era hermoso sin embargo no me gusto verla de esa manera junto a él y una punzada de celos recorrió mi cuerpo.
-¡Ay!-
-Lo siento- Dijo Leo.
-No importa, es solo que me desconcentre, estoy bien-
-¿Que rayos estas haciendo?- La increpe.
-Pues por si no lo vez me estoy haciendo un tatuaje-
-Podrías habérmelo dicho-
-¿Por que?-
-Bueno, por que si-
-¿Eres su novio?- Molesto Leo.
-¿Y eso a ti que?- Le dije.
-Pues que si no lo eres no tienes ni pitos que tocar-
-Lindo, aunque fuera mi novio no tendría pitos que tocar, esto es asunto mio-
-¿Desde cuando te resulta tan fácil mostrar tu cuerpo a los demás- Me miro un tiempo en silencio y luego desvió la vista avergonzada.
-Pues, es para mejor- Dijo casi susurrando
-Podrías habérmelo contado, así hubiese estado contigo- Volvió a mirarme y me sonrió.
-Oye, esta noche no dormiré aquí-
-Esta bien-
-¿No me digas que te iras a encamar nuevamente con mi hermana?-
-Pues entonces no te digo nada-
-¡Puag!-
-Jajajaja- Su complicidad cada vez me irritaba más.
-¿A que hora te largas?- Pregunte rompiendo el sonido de sus estúpidas risas a coro.
-A lo que termine esto- Dijo y siguió dibujando en la espalda de Martina.
Me encontraba bastante irritado, por lo que decidí tomar una ducha, a ver si me relajaba, tome una toalla y me metí al baño. Luego de unos minutos salí del baño en toalla, Martina estaba estirada en la cama jugando con su celular. Busque mi ropa interior y el pijama para acostarme.
-Mira- Me dijo mientras se ponía de pie y me mostraba su tatuaje levantándose la polera- ¿Te gusta?-
-Si te gusta a ti, esta bien-
-¿Eso es un si o un no?-
-Ni una de las dos- Dije mientras seguía buscando mi ropa, que nunca se me había hecho tan difícil encontrarla. Paso unos segundos de silencio y se volvió a estirar en la cama.
-Me llamo Cristina hace unos minutos, mientras estabas en la ducha-
-¿A si? ¿Y esta bien?-
-Si, solo quería pedirme un favor-
-Que bien- Le dije fingiendo indiferencia.
-¿No me vas a preguntar que favor?-
-¿Quieres que te pregunte?-
-No, solo pensé que te daría curiosidad-
-Puede que me de curiosidad, pero no por eso necesariamente te preguntaría-
-¿Por que no?-
-Pues, por que si quisieras contármelo lo harías y además si no quieres hacerlo respeto tu derecho a guardar tu secreto-
-¿Quieres preguntarme de una buena vez?- La mire levantando una ceja.
-Esta bien ¿Que favor te pidió Cristina?-
-En realidad tu eres quien debe aceptar hacerlo - Me di la vuelta para mirarla y entonces me di cuenta que estaba a mis espalda, con su mano acaricio mi hombro y luego lo beso.
-¿Q... qu...que favor?- Dije algo nervioso por la situación, ya que me había tomado por sorpresa.
-Pues ella quiere pasar esta noche sola con Miguel, ya sabes, hace casi unas tres semanas que paso todo eso y no han podido estar solo los dos- Decía mientras continuaba acariciando mi cuerpo, entonces se abrazo a mi, beso mi cuello y me miro a los ojos- Entonces me preguntaba si podía pasar la noche aquí.
-¿Pasar la noche aquí?-
-Sí, bueno ya que Leo se quedara fuera, no le veo ningún inconveniente- Dijo aun abrazada a mi y acariciando mi espalda con sus manos- Además no es la primera noche que dormimos en un mismo cuarto- Y entonces mi cabeza hizo click, ella ya le había dicho que si a Cristina, así que no tenía donde ir y por otra parte yo no era lo suficientemente buen hombre como para dárselo todo tan fácilmente.
-Bien cariño- Le dije mientras aun en toalla la sujete de la cintura y la presione contra mi cuerpo - Puedes quedarte, pero aquí las reglas las pongo yo-
-¿Como?- Dijo asustada- ¿Que tipo de reglas?-
-Esto es fácil, si te quieres quedar aquí no sera como la otra vez, ahora no solo deberás compartir la habitación si no que deberás compartir mi cama-
-¡¿Te has vuelto loco?!- Dijo mientras se separaba de mi.
-No, esto es fácil- le dije mientra avanzaba hasta la puerta- o duermes en la misma cama que yo o bien te puedes devolver a tu habitación, claro que a estas horas nunca sabes con lo que te encontraras- Le dije y abrí la puerta.

maripaz , como amiga te pido por favor que no seas tan mala ,, escribe mujer escribe ,,, exijo mas capítulos ,,, lov ya
ResponderEliminar>///< sigue escribiendo :)
ResponderEliminarXD...q se hizo qqqqq?????...bno tal vez es por q ella deplano sta muy marcada verdad...a ver aver esa cabezita tutya para donde nos llevara...me encanta tu Blog nena... quiero mas.. ahora si t lo suplico de rodillas...jejejjejje..bno ps no espero el otro....XD
ResponderEliminar